Borrascoso cambio de ayuntamientos

Por Óscar González

Como nunca en la historia, los relevos en los ayuntamientos del domingo 30 de septiembre, antes y después, por lo menos en los municipios más importantes del estado, fueron convulsos y agitados, y por lo menos es difícil todavía pronosticar la afectación que tendrá la gobernabilidad de cada demarcación.

Con todo e inopinados “borregazos”, empezando por el que fue sin duda el municipio de mejor desempeño durante el periodo acortado de dos años, Puerto Morelos –con Laura Fernández Piña a la cabeza–, siguiendo por los ayuntamientos también reelectos de Isla Mujeres –Juan Carrillo Soberanis a cargo– y Bacalar –cuyo electorado refrendó en el cargo a Alexander Zetina Aguiluz sin asomo de duda, a pesar de las intensas grillas–, y de un par de demarcaciones que no tuvieron conflictos, en Othón P. Blanco y Solidaridad las cosas se pusieron color de hormiga.

COMPLOT EN OPB

El primero que despertó súbitamente de la ensoñación lopezobradorcista por la que ganó con facilidad el municipio capitalino Othón P. Blanco fue el veterano Hernán Pastrana Pastrana, que por cierto fue el segundo alcalde Chetumal, y lo curioso es que ni la dilatada diferencia de votación a su favor le permitió decidir cómo habría de estar conformado su gabinete merced a la oposición de sus correligionarios del Morena.

“Algunos en su defensa dirán que Hernán Pastrana respetará al cabildo como cuerpo colegiado y no será autoritario como sus antecesores, sin embargo dejó en claro que las actuales estrategias políticas no son su fuerte y quedó por demás comprobado que no saber operar y consolidar los principales nombramientos propuestos.

“Otros buscarán responsabilizar a la síndico municipal, Yensuni Martínez que bajo la tutela del actual senador, José Luis Pech Várguez boicoteó con los regidores afines y de oposición estos nombramientos; en lo personal dudo que tenga la malicia y capacidad para hacerlo”, escribió Jesús González de Quintana Roo Express.

El primer edil constitucional había planeado poner al inveterado experredista Othoniel Segovia Martínez en la Secretaría General, pero aun antes de la rendición de protesta del alcalde las protestas tumbaron a ese y varios más de sus comandantes soñados, entre otras cosas porque se percibía nepotismo y compadrazgo en las nominaciones.

“Edwin Alejandro Riviera Romero (informa Agencia SIM), sobrino de Eduardo Ovando Martínez, fue designado como nuevo secretario general del Ayuntamiento de Othón P. Blanco; en tanto que Raúl Silvestre Santana Quesada, hijo de Raúl Santana Bastarrachea, quedó en la tesorería municipal.

“Los nombramientos se dieron en la primera sesión ordinaria del nuevo Cabildo, donde hubo un intenso “estire y afloja” entre el presidente municipal, Hernán Pastrana Pastrana, y sus regidores, para lograr un consenso en los nombramientos.

“Así, la política interior del municipio quedó en manos de Edwin Riviera Romero, sobrino del ex edil y ex senador Eduardo Ovando Martínez. En tanto, en tesorería quedó Raúl Santana Quesada, hijo de Raúl Santana Bastarrachea, quien fuera secretario de Gobierno en el sexenio de Mario Villanueva Madrid”.

La primera conclusión es que el experimentado presidente municipal parece un poco –o un mucho– desencanchado en la rebatiña política actual y tendrá que operar intensamente para retomar el mando que los votos le otorgaron, pues por ahora el control parece estar en manos de los operadores del “complot”, que, parafraseando a Javier Chávez Ataxca, son esos morenos que se erigieron ya en los peores enemigos de los gobernantes del Morena.

MARA LEZAMA VA

Salvo algunas leves agitaciones, no tuvo mayores problemas María Elena “Mara” Lezama Espinosa en tomar posesión del cargo mayor del municipio demográfica y económicamente más importante de Quintana Roo: Benito Juárez.

Hay puntos que llaman mucho la atención de su gabinete: uno de los pocos izquierdistas que en los últimos años nos ha parecido íntegro no fue moreno, sino solaztequista: Jorge Aguilar Osorio.

Bien merecido el puesto de secretario general para el exlíder del PRD. Platicaremos pronto de los funcionarios benitojuarenses _y por cierto de la iniciativa de cambiarle el nombre al municipio, que, argumentos de por medio, apoyaremos a pesar de las opiniones de nuestros más caros amigos; baste por ahora prever que “Radio Aburrimiento” seguramente se pondrá divertido porque lo dirigirá la brillante, chispeante colega Niza Puerto. Un par de sobresaltos tuvo la joven munícipe en el tema de Seguridad Pública –el más sensible de la demarcación–, nada más, pero Mara va avante, al parecer, sin mayores escollos.

ESTADO DE SITIO EN SOLIDARIDAD

La peor agitación se ha presentado en el municipio de Solidaridad: la narrativa local indica que se dio un boicot contra la presidenta Laura Beristain Navarrete, pero no precisamente por parte de la oposición. Se suscitó en la primera sesión ordinaria del Ayuntamiento, justo en la noche de su unción como presidente municipal, en donde los regidores incluidos los de su partido y el síndico respondieron negativamente a las propuestas de la alcaldesa, quien pidió un receso al tornarse ríspida la sesión para más tarde (dos horas) irse la luz en el recinto e iniciar una especie de zacapela.

Presuntas amenazas a su persona, colaboradores, familia y todos juntos habría lanzado el famoso “Colombiano”, que se tiende a ubicar como cercano al gobernador Carlos Joaquín González, lo que el mandatario estatal, evidentemente sorprendido y sin conocimiento de los sucesos, negó rotundamente. Estas chuladas se dieron:

“Ayer en la primera sesión ordinaria, las cosas se tornaron ríspidas cuando Beristain Navarrete no permitió inicialmente a la suplente de Cristina Torres Gómez, Samaria Angulo Sala, tomar protesta como regidora. Esto generó una discusión entre ella, su esposo y parte del equipo de la edil. Posterior a esto, Beristain Navarrete tomó el micrófono y anunció que su abogado había sido amenazado por el esposo de Samaria, Gerardo Ortega Otero, de lo que quería dejar constancia.

“Esa sesión terminó siendo trasladada de sede, después de que la presidenta municipal la abandonara, la luz fuera cortada y gente inconforme en el público lanzara una silla hacia el cabildo. En este punto, el esposo de Angulo Sala se tornó violento, alegando que intentaban agredir a la regidora, y en la oscuridad, culpaba a personas de lo ocurrido a gritos, con actitud amenazante”.

Dichos vendrán; dichos irán. La postura expresada por el gobernador es oficial, evidentemente, y deja claro que un ayuntamiento del estado ha emprendido una guerra contra el gobierno estatal.

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