La “inteligencia” en tiempos del Covid-19 y el negocio de la basura en Cancún

Intelligencia México SA de CV, es una empresa que encabeza el gris personaje Carlos Canabal Ruiz, quien llegó a Cancún con ‘una mano atrás y otra adelante’ y que hoy, gracias a sus muchos actos de corrupción desde la administración de Juan Ignacio García Zalvidea a quien, dicho sea de paso, vendió al “Negro” Joaquín Hendricks, ha logrado amasar una fuerte pero pestilente fortuna.

Esta pestilente empresa tiene otros beneficiarios, no obstante que no aparecen en las escrituras registradas en la Ciudad de Monterrey, Nuevo León, todos, inmiscuidos en el también pestilente partido político Verde Ecologista de México, como por ejemplo, el ex presidente municipal Remberto Estrada Barba, el actual diputado, José de la Peña Ruiz de Chávez, entre otros.

La concesión con que cuenta la ‘empresita’ que también quita a sus trabajadores las propinas y les exige que las pidan, tiene a la ciudad de Cancún, en el más patético de los caos sanitarios, debido a la ineptitud en el servicio de recolección de basura; porque el mismo no es regular en tiempos y porque el baño de lixiviados a toda la ciudad nos tiene en caos ambiental, aunque no se quiera reconocer.

Ahora en la peor de las afrentas, desde hace tres semanas ha despedido sin justificación alguna a un importante grupo de trabajadores, en medio de una pandemia, cuando no tienen oportunidad de conseguir trabajo en otra parte.

En estos momentos, donde lo que más se requiere es higiene, “Intelligencia” México debería reforzar la limpieza, en cambio con menor personal, que despidió hace unas semanas, es casi seguro que se “brincarán” los protocolos de salud, ¿debería ser sancionada esta empresa por la basura que no recogerán los sobreexplotados empleados que decidió conservar en plena pandemia? Ya veremos si esta contaminación no agrava la propagación del virus COVID-19.

Es decir, resulta bruto, imbécil, absurdo tratar de argumentar en favor de la corrupta empresa de Carlos Canabal Ruiz, cuando a sus trabajadores (los que le quedan) los tiene aglomerados, todos juntos, sin gel y como un foco de contagio que recorre toda la ciudad, sin protocolos de higiene ¡CHALE!

Peores cosas hemos de ver en estos tiempos en que las pandemias, las emergencias ambientales y la corrupción rampante impera, pero ninguna oportunidad como ésta para gozar de las ironías de la vida, como por ejemplo, una empresa que se denomina “Intelligencia”, que pertenece al tipo más bruto que conozco.

Nos vemos.