Joven emprendedor podría tener la solución al problema del sargazo

70

Jorge Castro, originario de Guanajuato, asegura haber encontrado la solución para deshacerse del sargazo que ha llegado a las costas de Quintana Roo, a partir de utilizarla como suela para calzado.

Interesado por los negocios y el medio ambiente, Jorge relata como desde pequeño “ya vendía dibujos en la escuela para comprarme mis papitas”, y en la adolescencia buscó alternativas para enfrentar la contaminación en los mares.

Recordó que en Holanda, durante los años setenta, se habían desarrollado prototipos de calzado biodegradable, pero en México y en general en América Latina, parecían haber ignorado ese rubro, por lo que junto con sus compañeros empresarios, fundó la empresa Renovare, que busca seguir con su tradición familiar y fusionar la conciencia ecológica con calzado sustentable.

Jorge Castro dijo que desde hace cinco años intentó crear calzado ecológico con corteza de árbol, papel plastificado que se puede reciclar, papel periódico, polipropieno y más. “Fueron cinco años de prueba y error que nos volvimos locos porque no vendíamos nada”.

Después de varios intentos fallidos recordó que una tía suya le había comentado sobre el problema del sargazo en Cancún, y cómo una amiga suya vivía en Quintana Roo, pidió le mandara unas muestras del alga para poder analizarla y ver que se podía hacer.

Afortunadamente, Jorge le pudo dar un uso útil al sargazo, y con su empresa Renovare, creó un polímero para poder inyectar el sargazo en la suela de zapatos que eran combinadas con botellas de plástico, logrando una suela hecha de 100 gramos de sargazo (20% total del contenido) y cinco botellas de pet.

A la par, junto con sus socios, desarrolló una tela similar a la de productos como los de Nike o Reebok y así “logramos el primer calzado ecológico hecho con sargazo”, comentó.

“Donde unos ven un desecho nosotros vemos una oportunidad”, agregó, asegurando que por cada tonelada de sargazo, se pueden fabricar 10,000 pares de tenis. Además el producto puede reciclarse entre cuatro y cinco veces.

De manera gratuita, la empresa de Jorge recibe el sargazo desde Quintana Roo, y asegura que se debe hacer una ardua labor de limpieza por la gran cantidad de basura con la que llega.

Aunque su labor implica un impacto positivo al medio ambiente, Jorge aún no logra distribuir su producto de manera masiva, sin embargo eso no lo desalienta y promete que pronto tendrá gran éxito.

También te puede interesar: Los productos hechos con sargazo son una realidad, conócelos

Finalmente destacó que a través de la fundación, que lleva el nombre de la empresa, se donan pares de zapatos a niños de escasos recursos por cada par que vende. Además, apoya a labores para combatir el cáncer y pronto ayudará a la limpieza de mares.

La próxima meta es aumentar tanto el contenido de sargazo como el de plástico en sus zapatos.

 

DEJA UN COMENTARIO

comentarios