Puebla.- Han pasado exactamente 365 días de que nos enteramos vía redes sociales de un accidente aéreo ocurrido entre Puebla y México, en el cual perdieron la vida la entonces gobernadora de Puebla Martha Erika Alonso y su esposo, el también ex mandatario de esa misma entidad y en ese momento senador por el PAN, Rafael Moreno Valle Rosas. Hasta hoy el gobierno no ha dado los resultados de la investigación, lo cual tiene insatisfechos a muchos, principalmente a los integrantes del Partido Acción Nacional.

Por el otro lado, el que no haya resultados contundentes sigue generando dudas en muchos sectores de la sociedad, pues hay quienes creen que se trató de un montaje que usaron los políticos “para escaparse” de posibles acciones legales o que el narco los atacó.

Como contraparte hay militantes y politicos panistas que ven detrás de todo esto “la mano” del gobierno federal y de AMLO, e incluso del hoy gobernador poblano Luis Miguel Barbosa, quien había denunciado que en las elecciones la hoy fallecida gobernadora le había ganado mediante un fraude. Y entonces su conclusión es que alguien “desde el gobierno” causó el accidente para “deshacerse de fuertes opositores”.

Entre ambos extremos están quienes creen que todo pudo deberse a un lamentable y trágico pero al fin accidente que ocurrió un 24 de diciembre, y dado que le ocurrió a dos importantes figuras de la política lamó mucho mñas la atención de la opinión pública en general.

Cabe recordar que ayer, en conferencia de prensa, el secretario de Comunicaciones y Transportes federal, Javier Jiménez Espriú reveló que aunque faltan semanas para que se dé a conocer el resultado de todos los peritajes, el gobierno está en posibilidades de asegurar que el “helicopterazo” se debió a un accidente y no a que fuera un sabotaje, es decir, algo que fuera provocado.

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Es probable que llegado el momento se conozca toda la investigación y aún así eso no deje satisfechos a muchos, sobre todo a quienes le han dado un uso político al percance.