FBI y autoridades rumanas acorralan a falsos empresarios en Cancún

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Agentes del Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) colaboran con autoridades de Rumania para desmantelar la red de clonadores de tarjetas de créditos y traficantes de personas provenientes de ese país europeo y que se han instalado en Cancún y otros puntos de México, haciéndose pasar por inversionistas en bienes raíces.

Lo anterior lo revela la publicación rumana Ziare, que da cuenta del cateo de 14 edificios en Bucarest y Craiova, pertenecientes a esta red, que autoridades estadounidenses presumen está liderada por Florian Tudor, conocido como “Rechinul” (El Tiburón), desde Cancún.

“Es un grupo del crimen organizado, formado por ciudadanos rumanos y mexicanos, especializado en cometer fraude a través de sistemas informáticos y medios electrónicos de pago (clonación de tarjetas), tráfico de migrantes en la ruta Rumanía – México – Estados Unidos y lavado de dinero”, señala la revista.

“Los fiscales anuncian que el líder del grupo coordina toda la actividad criminal en México, donde posee, a través de personas interpuestas, varias compañías, algunas especializadas en la adquisición y configuración de cajeros automáticos en el territorio de este estado y asegurando su mantenimiento”, se añade.

Evidentemente se refieren a la empresa Intacash, perteneciente a Florian Tudor, que tiene cajeros automáticos en zonas turísticas, de los considerados como “cazabobos”, al tener tarifas muy por encima de las normales, las que visitantes aceptan por desconocimiento.

Aquí cabe recordar que el periodista estadounidense Brian Krebs realizó una extensa investigación, en tres partes, de cómo cajeros en Cancún, Playa del Carmen y Tulum contenían en su interior un dispositivo clonador, que enviaba datos privados a través de una señal de bluetooth, todo con complicidad de guardias de seguridad que vigilaba que nadie los descubriera. Los dispositivos eran instalados por quienes brindan mantenimiento a estos cajeros, sobornados o ya abiertamente extorsionados por esta mafia rumana. Los cajeros de Intacash eran los únicos que no despedían señal de bluetooth (que no estaban intervenidos), pues aparentemente utilizaban tecnología propia.

De acuerdo a la revista Ziare, se trata de tecnología especialmente elaborada por rumanos, y que ha sido duplicada en distintas ciudades de Estados Unidos, que es como el FBI se involucró en esta investigación. También opera esta mafia, conocida internacionalmente como “Intercash”, en países como India, Paraguay, Indonesia y otros.

“En el contexto de la realización de estas actividades ilícitas, a partir de 2015, a los grupos del crimen organizado se unieron ciudadanos rumanos extremadamente violentos, que tenían la función de garantizar el orden y la obediencia de los miembros del grupo, pero también proteger los delitos contra las acciones de otros grupos del crimen organizado”, indica la revista.

La fecha coincide no solo con la investigación de Brian Krebs, sino también con el repunte de violencia que comenzó a experimentar Quintana Roo, precisamente por la llegada de grupos de delincuecia organizada. Entendiblemente, esta mafia también se vio en la necesidad de incrementar su seguridad.

El homólogo rumano del FBI, llamado el DIICOT (Dirección de Investigaciones a Infractores de Crimen Organizado y Terrorismo) ya ha puesto atención en todas las inversiones efectuadas por este grupo en Mexico, incluyendo las de Tudor, quien tiene un rancho en Alfredo V. Bonfil y un verdadero “búnker” en el centro de Cancún, en la Supermanzana 3, cerca de la avenida Bonampak, que se presume se hizo con dinero proveniente de actividades ilícitas, lo que les permitiría configurar el delito de blanqueo de capitales, a través de varias empresas “fachada”.

Las compras con dinero blanqueado también se habrían efectuado en Rumania.
“El DIICOT busca bienes inmuebles específicos en Craiova y Bucarest, así como en Salcia y Argetoaia en el condado de Dolj. Luego de las búsquedas realizadas, se recolectaron 6 automóviles de lujo y montos de 21,520 lei, 5,075 dólares estadounidenses, 16,550 euros, 8,450 libras, 1 pistola con bala de calibre 9 mm, 5 relojes de lujo, 51 teléfonos móvil, 26 tarjetas bancarias, equipo de clonación y comprobantes de transferencias bancarias”, se indica.

“En la sede de DIICOT se aseguró a 5 sospechosos para las audiencias”.

También bajo investigación es el asesinato de un rumano, Marcu Aurelio Sorinel, prófugo de su natal Rumania, de la que escapó cuando se le acusó de asesinato, y quien trabajaba como guardaespaldas para Florian Tudor, hasta que fue asesinado en 2018 afuera del palacete de su ex jefe.

“Los fiscales dicen que, en el transcurso de 2018, debido a algunas divergencias existentes con un ex miembro del grupo que tenía la función de supervisar la conducta segura de las actividades delictivas, el líder del grupo ordenó el chantaje de los miembros de su familia”.

“El 2 de abril de 2018, la persona lesionada fue apuñalada en un lugar público de la ciudad de Cancún, por encargo de cuatro miembros del grupo. Más tarde, el 11 de junio de 2018, mientras la víctima se encontraba en la misma localidad, a bordo de su automóvil, acompañado por otra persona, recibió un disparo de una persona que es guardaespaldas del líder del grupo”.

El responsable del hecho fue Sandu Ioan Laurientiu, integrante de esta misma banda, presuntamente guardaespaldas de Florian Tudor, detenido cuando pretendía huir en el Aeropuerto Internacional de Cancún.

Según el hermano del difunto, Tudor temía que su ex empleado hablara con las autoridades estadounidenses, que llevan una investigación en su contra, lo que habría derivado en que fuera citado al lugar donde murió asesinado.

SIGUEN SUS PASOS

La mafia rumana, apodada “Intercash” es ampliamente conocida por agencias como el FBI o la Interpol, quienes en los últimos años han detenido a diversos miembros, incluso en suelo mexicano.

Por ejemplo, en octubre de 2019, 18 integrantes de esta red fueron acusados de fraude en un juzgado de Nueva York, por la instalación de dispositivos para la clonación de tarjetas en cajeros automáticos de 17 estados en Estados Unidos, obteniendo de forma ilícita 20 millones de dólares, vaciados de las cuentas de sus víctimas.

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Dentro de este grupo se incluyó a siete rumanos capturados en Cabo San Lucas, entre ellos a Claudio Martin Florian, identificado en ese momento como el hermano de “Rechinul”, el Tiburón, el líder absoluto del grupo.

Ahora sabemos que “Rechinul” se refiere a Florian Tudor, el falso “empresario” cancunense, quien vive una vida de lujos y que incluso emprende campañas mediáticas para presionar a las autoridades, federales o estatales, quienes llevan investigaciones en su contra, por sus presuntas actividades ilícitas, que no solo son la clonación de tarjetas, sino presuntamente también el tráfico de personas, desde Rumania hacia México.