El aterrizaje de un avión militar Estados Unidos Hércules C-130 el sábado 17 de enero último en el Aeropuerto de Toluca no sólo causó controversia en la opinión pública nacional, también detonó contradicciones entre funcionarios federales y legisladores respecto de la autorización a la aeronave extranjera para ingresar a territorio mexicano.
El arribo de la nave militar de Estados Unidos es de gran relevancia en un contexto donde el presidente Donald Trump, tras invadir Venezuela y secuestrar a Nicolás Maduro el 3 de enero último, amaga con enviar tropas a México para combatir a los cárteles de la droga.
Así, horas después de que la imagen del Hércules C-130 en Toluca circuló en redes sociales, el Gabinete de Seguridad del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum explicó que la presencia del avión militar estadounidense se debió a un vuelo autorizado por autoridades mexicanas, relacionado con actividades de capacitación.
El lunes 19 de enero último, la propia mandataria federal aclaró que la presencia de ese transporte militar de Estados Unidos fue para llevar a funcionarios de la Secretaría de Seguridad y no requería de la autorización del Senado.
“No tendría que haberse consultado (al Senado el ingreso del avión militar estadunidense en México), no venían tropas de Estados Unidos ni mucho menos. Es una autorización que se dio desde octubre del año pasado, y tenía que ver con un asunto de capacitación”, dijo.
“Ya han entrado en otras ocasiones, la diferencia es que ahora entraron al avión de Toluca. Que justamente pregunté cuál fue esta razón; tuvieron sus motivos. Pero no es algo, digamos, excepcional que se haga, sino que se había acordado, desde octubre. Y son tareas logísticas que realizan ellos”, aseguró la presidenta en su conferencia matutina.
Agregó que el aterrizaje del Hércules C-130 en Toluca “fue autorizado por la Secretaría de la Defensa”.
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De acuerdo con registros del Senado, el 17 de diciembre de 2025 la presidenta Claudia Sheinbaum solicitó el ingreso de una aeronave militar de la Fuerza Aérea de Estados Unidos “C-130 Hércules”, que despegaría el 18 de enero de 2026 del Aeropuerto Internacional de Toluca, Estado de México, para aterrizar en Camp Shelby, Mississippi. Esa aeronave regresaría a México el 13 de marzo de 2026.
La información oficial da cuenta que el avión militar de Estados Unidos trasladaría a 60 efectivos de la Unidad de Operaciones Especiales de la Armada de México, a fin de participar en el “evento Aumentar la Capacidad Operacional de la Unidad de Operaciones Especiales”, que se realiza del 18 de enero al 13 de marzo próximo.
Además, ayer martes 20 de enero Laura Itzel Castillo aseguró que el Senado que ella preside carece de las facultades constitucionales para autorizar el ingreso de aviones militares extranjeros, porque sólo puede autorizar el ingreso y salida de tropas nacionales y extranjeras.
Registros del Senado dan cuenta de que en 2025 autorizó la salida de mil 149 elementos de las Fuerzas Armadas para capacitación y adiestramiento en Estados Unidos, a solicitud de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Con información de Proceso.
