Resiliencia es una palabras muy usada para hablar de quienes resisten a las adversidades y salen adelante. Sam Darnold es una viva imagen de ello, más ahora que acaba de ganar el Super Bowl LX con los Halcones Marinos de Seattle.
Su historia es para muchos más que emotiva, pero él más que nadie sabe que el camino no ha sido para nada fácil.
Para los aficionados y la prensa deportiva, la historia de Sam Darnold es uno los mejores regresos en la historia de la NFL. Prácticamente fue desechado por cuatro equipos que eligieron respaldar a otros mariscales de campo en su momento.
Llegó a la NFL en el 2018, tras ser la tercera selección global, fue elegido por los Jets de Nueva York, donde estuvo tres años. La experiencia fue mala porque desde entonces y a la fecha ha sido un equipo perdedor.
En ese momento los analistas y expertos consideraban que Sam Darnold no estaba a la altura de la NFL. Por ello lo criticaron duramente, pensando que no merecía otra oportunidad.
Fue entonces que llegó a las Panteras de Carolina, donde permaneció dos años. La experiencia tampoco fue la mejor para el quarterback. Otra vez con cifra perdedora y señalado por prensa y aficionados.
Para la temporada 2023, Sam Darnold llegó a los 49ers de San Francisco, donde tuvo que se el suplente de Brock Purdy. Disciplinado y colaborativo, fue parte del equipo sin protestar, siendo uno más.
Tras una campaña en la bahía, y en el equipo en cuyo estadio acaba de ganar el Super Bowl, Sam Darnold aterrizó en los Vikingos de Minnesota. Tuvo una gran temporada con el equipo luego de que se lesionara el novato que se pensaba que sería titular.
Logró marca ganadora y los calificó a postemporada, pero aún así Minnesota prefirió quedarse con el novato y no pagarle un contrato millonario.
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Fue así como Sam Darnold fue seleccionado como el mariscal de campo titular de los Halcones Marinos de Seattle, los que decidieron confiar en él y darle el contrato millonario que otros equipos no quisieron.
Y ahora, luego de otra temporada ganadora, Sam Darnold llevo a su equipo al Super Bowl, en el que vencieron 29-13 a Nueva Inglaterra.
Destaca sobre todo que el mariscal de campo no entregó ni usa sola vez el ovoide en la postemporada. Eso fue un factor clave para que Seattle sea hoy el campeón de la NFL.
La historia de este gran atleta es un gran ejemplo para muchos: no te des por vencido aunque varias veces te digan que no.

