Partido Encuentro Social impondrá candidatos de cuestionable pasado priísta en Solidaridad

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PLAYA DEL CARMEN, MX.- La flexibilidad de las leyes mexicanas en materia político-electoral,  permite el surgimiento de partidos políticos que, en unos años, desaparecen.

Partido de la Sociedad Nacionalista, Partido Alianza Social, México Posible, Fuerza Ciudadana, Partido Liberal Mexicano, Partido Socialdemócrata, son algunos de los que en los últimos años han perdido su registro, desaparecieron o se reestructuraron como otro organismo político.

Detrás de éstos, hubo gente que sacó ventaja con distintos fines, económicos o políticos.

Y a pesar de lo que es obvio, que seguirán naciendo y muriendo en unos cuantos años, los diputados y senadores no hacen nada para remediarlo.

No lo hacen, porque muchos de ellos también han sabido sacar provecho, ser oportunistas.

Ejemplo de lo que trato de decir con todo esto, es el Partido Encuentro Social (PES), liderado en Quintana Roo por Gregorio Sánchez Martínez, mejor conocido como Greg Sánchez.

El PES, como partido político a nivel nacional se registró apenas hace tres años y medio, en julio del 2014.

En poco tiempo, como se puede apreciar, y ya es la manzana de la discordia entre el Partido del Trabajo, que encabeza otro vividor de la política, Hernán Villatoro; y Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA).

En los últimos días, estos tres partidos, aunque sería mejor decir los dirigentes, han acaparado los reflectores con su disputa por los puestos de elección popular que están en juego.

Increíblemente, lo tres, han hecho bien su trabajo, están logrando su objetivo que no es repartirse las candidaturas para las 11 presidencias municipales, las 4 diputaciones federales y las 2 fórmulas para el senado.

Greg Sánchez, Hernán Villatoro y José Luis Pech, se merecen un protagónico en la próxima producción de Televisa o TV Azteca, a lado de, no sé, Thalía, Lucero, Adela Noriega, Silvia Navarro, u otras.

¿Por qué lo digo? Porque los tres juntos, con apoyo de otros cuantos, han sabido distraer a la ciudadanía y, sobretodo, ocultar a quienes verdaderamente están detrás de estos tres partidos.

Por encima de MORENA y el PT, el PES es el mejor títere que viejos priístas mueven, manipulan y controlan a su antojo, con el único fin de mantenerse detrás del poder; “La Sombra del Caudillo” que tan bien retrató Martín Luis Guzmán hace ya decenas de años atrás, pero que sigue tan vigente.

En el caso de Solidaridad, Rubén Darío Gómez, secretario general del PES; y Luis Fernando Roldán Carrillo, actual regidor en el Cabildo y dirigente local del mismo partido, se mantiene calladitos, dejando que los títeres hagan la chamba para que ellos, al final únicamente recojan los frutos.

Rubén Darío y Luis Fernando, han vivido así por años, brincando de un cargo a otro, de regidor a diputado local; y de diputado local a regidor.

Ya lo hicieron por Convergencia, hoy Movimiento Ciudadano.

Luis Fernando Roldán fue regidor durante la administración de Filberto Martínez Méndez, y no  acabo su periodo, pero logró ser diputado local en la XIV Legislatura. Cargo que tampoco concluyó pues se volvió a apuntar para la presidencia municipal, con el único fin de ser regidor, cargo que a la fecha empeña.

Ya antes lo dijimos, es uno de los “chapulines” más hábiles de este municipio.

Pero, al igual que su gran mentor y amigo, Rubén Darío, detrás de ellos está Gabriel Mendicuti Loría, el ex secretario de Gobierno de Roberto Borge Angulo.

Mendicuti Loría desde su participación en la vida política de Solidaridad, cuando resultó ser candidato del PRI a la presidencia; desde entonces ha traído consigo a este par de políticos, los ha cobijado, pero manteniéndolos a distancia, para manipularlos a modo. Igual que los titiriteros, verdad, mueve los hilos detrás de un escenario para que el auditorio sólo vea al muñeco cobrar vida, moverse por el escenario. Tras la cortina negra, el operador de esa magia.

Pero no es el único, junto a Mendicuti hay otros titiriteros que ni siquiera buscan los aplausos en reconocimiento a su trabajo, sino mantener ese poder, ese control sobre otros.

Para eso sirven estos pequeños partidos para que en dos o tres años desaparezcan, una vez que cumplieron su objetivo. Luego, vendrán otros con nuevos títeres que seguirán distrayendo al público, siempre manipulados por los que están detrás de este escenario llamado política.