Un buen ejercicio en la nueva modalidad de los informes de gobierno

informe laura
informe laura

El segundo informe de gobierno de la presidenta Laura Beristain Navarrete, probó dos cosas: La primera, que ante situaciones históricas que han puesto de cabeza al mundo, se pudo salir y demostrar que Solidaridad volvió a mantenerse de pie; al igual que lo hizo cuando Wilma, o cuando el atentado en las Torres Gemelas de Nueva York, o cuando la influenza. Solidaridad, sabe salir de cualquier reto.

Y la segunda, que en esta nueva normalidad, el éxito para bajar el número de contagios, es la disciplina de autoridades y ciudadanía.

Este lunes, durante la presentación de su segundo informe, nadie puede negar que supimos comportarnos con responsabilidad.

De entrada, no hubo aglomeraciones como en aquéllos informes pasados, donde entre más gente llevaras dentro y fuera del recinto oficial, era mayor el éxito.

No, hoy el éxito se demostró con menos gente. Con poco más de 200 invitados y menos de 300 en total, con la presencia de los representantes de los medios. A todos nos quedó claro, que cumpliendo con las medidas sanitarias, se daría el mejor mensaje.

Los filtros, bien, la entrada y salida, bien definida, el cubrebocas, en su lugar, y el gel antibacterial nunca faltó y siempre sobró en distintos puntos del Teatro “Leona Vicario”.

Y la presidenta no pudo referirse mejor a la pandemia que presentando las cifras contundentes y, diríamos, letales: se ha actuado para disminuir los contagios, reforzando centros de salud, adquiriendo ambulancias pero, sobretodo, cuidando que nadie se quedé sin comer en este municipio.

Ese fue el verdadero informe, sin protagonismo, real sincero porque así somos los humanos ante las tragedias, sacamos lo mejor de nosotros y se cumplió ese objetivo.

Y no fue para festejar, porque por eso el homenaje a las victimas y el minuto de silencio que nos recordó una vez más a todos, que no la hemos librado y que no podemos bajar la guardia.

Sí, fue un éxito, pero para ganar, nadie puede confiarse. Y por ello, fue un informe sin la presencia de todos los regidores, como es la costumbre. Se privilegió su estado de salud. Incluso con el gobernador, se mantuvo la estrategia para que asista a estos informes de manera virtual.

Para cuando la presidenta dio el informe de ley, el que siempre se ha escuchado sobre el destino de los recursos, la obra pública y la deuda a largo plazo, su tonó sincero no e perdió.

La obra de la Quinta avenida y el Parque Fundadores, se dijo sin triunfalismos, tan sólo lo que es un proyecto que en su momento será el pulmón económico de la ciudad pero renovado.

Hoy hubo grandes ovaciones, hoy no se buscaron los reflectores para cumplir con esos protocolos a los que por decenas de años se acostumbro al pueblo. Hoy fueron aplausos sinceros, de gente que no fue acarreada, de la gente que en verdad quería estar ahí.

Porque, ante esta pandemia, ¿quién piensa ir a un evento masivo? Hoy fueron pocos, los que dijeron sí voy porque se van a cumplir los protocolos sanitarios. Adiós a esas masas que sólo llegaban a aplaudir.

La nueva normalidad, hoy nos enseña que se pueden dar informes sin la necesidad de acarrear gente y esto, se puede decir que es algo de lo positivo que nos deja el Covid-19.

DEJA UN COMENTARIO

comentarios