Por Víctor Flores 

La creciente inseguridad en Cancún y la falta de resultados en este reglón, sigue siendo la asignatura pendiente, la promesa incumplida y el reclamo de los cancunenses a quienes han quebrantado su palabra y compromiso de rescatar Cancún.

Cancún, esta joya que en menos de 50 años alcanzó su éxito turístico y plenitud como destino de progreso y oportunidades, se ha convertido en una ciudad insegura, peligrosa e incierta como resultado en parte de su propio éxito, pero sobre todo por la incapacidad de sus autoridades para preservarla, resguardarla y protegerla, con estrategias, acciones, rumbo y firmeza.

No basta el discurso, en campaña la promesa y la bandera para obtener el voto, fue “Vamos a rescatar Cancún”, pero estamos más lejos que nunca que el gobierno que elegimos nos devuelva esa paz y tranquilidad que permitió el desarrollo, progreso y éxito de Cancún.

Aveces desde el poder se pierde el piso, no se ve más allá de la avenida Tulum.

VEMOS COMO EN LAS REDES SOCIALES LA GENTE ALZA LA VOZ Y EXPRESA SU PREOCUPACIÓN POR TANTA INSEGURIDAD, LA INTRANQUILIDAD Y  PREOCUPACIÓN POR SUS FAMILIAS.

Los cancunenses que lo vivimos diariamente y que lo hemos sufrido en carne propia, no pensamos lo mismo que quien gobierna y el pequeño círculo que los rodea y minimiza nuestra realidad.

El gobierno actual se ha dedicado a barrer, trapear, pintar calles, banquetas y parques, destapar alcantarillas y recoger cacharros, lo que es tarea diaria de la Dirección de Servicios Públicos, algo que hacen todos los gobiernos, que no es ninguna novedad y menos acciones para presumir.

De qué sirve limpiar y rescatar un parque, si la gente no sale a disfrutarlo por temor a la inseguridad.

La prioridad de todos los cancunenses es que se garantice la seguridad, que se trabaje en la prevención de los delitos y se fortalezca el combate a la delincuencia en todos los niveles.

Ya no se puede seguir gobernando con el discurso, la diatriba y los comerciales diarios de los servicios públicos en las redes sociales.

No se puede seguir gobernando con la frivolidad y la indiferencia a los ciudadanos, ante una realidad en la que vivimos a diario con una ola de asesinatos, extorsiones, secuestros, balaceras, asaltos y robos diarios a comercios y casas habitación, que nos han robado la tranquilidad y la paz social.

En medio de ese clima de miedo y de zozobra, los cancunenses salen a trabajar en busca del sustento; padres, madres e hijos, con el temor de saber que pudieran no regresar a casa.

NO PODEMOS SEGUIR CON LAS TRILLADAS FRASES DE “SOMOS MÁS LOS BUENOS QUE LOS MALOS”, “VAMOS A RECOMPONER EL TEJIDO SOCIAL” Y “CANCÚN TIERRA DE TODOS”, CUANDO EN LOS HECHOS CANCÚN PARECE TIERRA DE NADIE, TIERRA SIN LEY.

No podemos seguir gobernando con eventos sociales, reconocimientos y ocurrencias como el “bigote” creado por el cáncer de próstata.

Resulta una burla para los cancunenses que el gobierno municipal reciba reconocimientos por su trabajo en materia de seguridad, cuando es lo que más se adolece y preocupa a ciudadanos y empresarios.

En lo que va de 2019, Cancún registra 350 asesinatos violentos y contando, se han cometido más de mil 500 robos y asaltos a transeúntes, comercios y casas habitación.

Se vive a diario en “código rojo”, todos los días hay lesionados y asesinatos con armas de fuego, lo que denota que vivimos en medio de un preocupante tráfico de armas.

Cancún camina hacia sus primeros 50 años sin rumbo, con una creciente inseguridad, cierre de negocios, desempleo y marcado deterior de su imagen urbana.

Esa es nuestra realidad, un destino que sufre, enferma y comienza a colapsarse rumbo a sus 50 años de vida.

ADEMÁS DE LA INSEGURIDAD CANCÚN, LUCE COMO UNA CIUDAD VIEJA, CON EDIFICIOS ABANDONADOS, NEGOCIOS CERRADOS PRODUCTO DE LA MISMA INSEGURIDAD, MOBILIARIO URBANO DETERIORADO, GRAFITIS EN NEGOCIOS Y EDIFICIOS, CALLES A OSCURAS, BACHES, SATURACIÓN DE RUTAS DEL TRANSPORTE URBANO, CAOS VIAL, AMBULANTAJE POR TODOS LADOS, CONSTRUCCIONES ABANDONADAS, LOTES BALDÍOS Y OTROS PROBLEMAS URBANOS QUE DAÑAN LA IMAGEN DEL DESTINO.

Para gobernar, garantizar seguridad, servicios públicos y hacer obras, el gobierno de Mara Lezama, contó este año con un presupuesto superior a los 4 mil millones de pesos (4 mil 7 millones 542 mil 373 pesos).

Un presupuesto super millonario del que no se ven resultados tangibles, no hay obras importantes que resaltar o destacar y no se hace nada por darle a Cancún una nueva imagen rumbo a su 50 aniversario.

Y a pesar de que no se ve rumbo, obras y acciones a favor del progreso y seguridad de los cancunenses, el Ayuntamiento de Benito Juárez busca incrementar el cobro del impuesto predial para el próximo año, es decir no se hace nada y aun así no le alcanza a la actual administración los recursos para gobernar y ofrecer resultados.

Ciudadanos, empresarios y restauranteros, ya alzaron la voz y se manifestaron en rechazo al aumento de las tablas catastrales del impuesto predial.

YA ES HORA DE EMPEZAR A GOBERNAR Y CUMPLIRLE A LOS CANCUNENSES.

Fuente original: https://sinreserva.com.mx/cancun-en-franco-deterioro-y-sin-brujula-rumbo-a-los-50-anos/160232/

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