Salir

70

Por Rocío Martínez Preciado

SALIR es una palabra que muchas veces la utilizamos, como escape o como cambio, ejemplo voy a salir de esta racha económica. Voy a salir al jardín a meditar un poco. Voy a buscar cual es la salida para mejorar mi relación. ¡De esta voy a salir, te lo juro! ¡Saldré y no regresare nunca más!

SALIR esas cinco letras le dicen a nuestro cuerpo tantas emociones encontradas, es cuando nos pide renovarnos o también cuando tenemos una gran satisfacción y rachas buenas decimos ¡No quiero salir de esto! Nos indica que salir puede ser para cambiar o permanecer. Somos los seres humanos tan complejos. Los niños desean crecer. Los jóvenes desean crecer. Los adultos deseamos permanecer en juventud. Y añoramos regresar y retomar el camino recorrido, para volver a recorrer lo mejor como la primera vez, que será la única. Ya que no existe en el pasado marcha atrás.

Cuando comprendamos que todos somos custodios de la responsabilidad, personal de cada uno de nosotros, desearemos buscar y salir a ese camino que deseamos y merecemos recorrer cada uno según las expectativas e ideales de vida.

Cierro mis ojos y me imagino calientita, dentro del vientre de mi hermosa madre María Elena y me visualizo, escuchando los latidos  de su corazón cantándole al mío, cuanto me ama. Pienso en ese nido de su vientre que me arrulla que me forma, con tanto amor aún a pesar del cansancio de mi peso en ella.

Crecer mi cuerpo, como mis manos, mis dedos con los que ahora escribo esta columna. Mis ojos con los que vi su rostro y tanta belleza de Dios en el mundo creada para mí. Y si no lo niego, hay veces en las que las dificultades que desearía volver a refugiarme de nuevo en ella y no salir de su nido construido para mí, en su vientre.

Pero, cuando comprendo que SALIR de ella, fue crecer, fue cambio, fue renovar. Muchas veces caí, muchas me lastime y llore pero… “Me levante” “Y quise SALIR y cambiar”. Ahora comprendo cuantas veces las salidas nos hacen crecer todos y cada uno de nosotros. Tenemos, planes, luciones, anhelos de vida y muchas de las veces encontramos cerradas las puertas que nos impiden lograr lo que tanto ansiamos. Como una hermosa señora de LOS PLANES DE ALONSO que su hija joven tuvo a su bebita y fue y se la abandonó a ella como abuela del bebé. La abuela lloró mucho por el dolor de ver que no existía la responsabilizad en su hija como madre en crear a su nieta.

Su corazón se rompió por imaginar ahora ella en edad avanzada como ser madre de su nieta bebé. Y cuando a los cuatro años siguientes le dieron la noticia de que su nieta tiene leucemia. La abuela cruza la puerta falsa e intenta contra su vida para escapar, de tanto dolor al ver a su nieta sufrir. Pero… Dios la regresó al camino de la vida. Y ella comprendió que al salir por el camino equivocado, destruye, mata, aniquila. Pero… es de grande reconocer la equivocación y encontrar la salida adecuada y correcta. Ahora, esa abuela convertida en esa madre de esa pequeña de seis años caminan juntas alentándose  una a la otra, sabiéndose que se necesitan e inspiran en la fortaleza del amor de una a otra. Y saldrán adelante guiadas por la mano de Dios.

Leí esta frase: SI YO PUEDO AYUDAR A UNA PERSONA, TÚ PUEDES AYUDAR A OTRA. Y SI CADA UNO DE NOSOTROS, AYUDA A ALGUIEN. EL FUTURO DEL MUNDO SERÍA MEJOR.

Y muchos problemas del mundo podrían desaparecer, si habláramos unos con otros. En lugar de hablar unos de otros.

También te puede interesar: Livianos de equipaje

SALIR. Desde el momento en que comenzamos a pensar: “Saldré de esto”, “Ya es avanzar”. Abre tu puerta a la vida. Y sal a disfrutar todo lo que ella te regala. Y no dudes en SALIR cuando debas hacerlo sea para disfrutar o sea para salir de donde estás atorado.

Estimado lector: El sol sale para iluminar. La luna sale para iluminarte. Sal y se siempre un sol y una luna.

Para ti y para todos los que te rodean.

DIOS POR DELANTE

Correo: [email protected]

Más Noticias de Quintana Roo

5 COMENTARIOS

Comments are closed.