Martirizarse, el último recurso de Martín De la Cruz

de la cruz

En los últimos días, para cerrar su campaña electoral, el candidato a la presidencia de Solidaridad Martín De la Cruz Gómez, de la coalición “Por Quintana Roo”, cambió de manera radical su estrategia, pasando de las acusaciones infundadas hacia Cristina Torres, a la victimización.

Al igual que Laura Beristaín Navarrete, candidata de MORENA, al priísta no le resultó acusar a quien lleva las preferencias del voto, de hacer mal su trabajo como presidenta municipal.
Por eso, ahora se ha dedicado en acusar al gobierno actual de impedirle hacer su labor proselitista, argumentando que no le quieren prestar los espacios públicos para su cierre de campaña y, por lo tanto, este miércoles “tomará la calle” dijo textualmente.
Martín De la Cruz acusó a Cristina Torres de haber creado empresas fantasma, como hiciera Mauricio Góngora Escalante. La diferencia, Cristina Torres pudo comprobar y hay un proceso legal que en este momento tiene al ex edil tras las rejas. Martín De la Cruz, en cambio, sólo acusó y no aportó pruebas. Es más, ni siquiera interpuso la denuncia ante la Fiscalía.
Fue evidente que al no engañar a la población de esas supuestas irregularidades, el candidato del PRI, Verde Ecologista y Nueva Alianza tenía que buscar otro modo para llamar la atención.
Y a tan sólo tres días para que acabara el proceso, comenzó a acusar al gobierno municipal de negarle la plaza pública para acabar su campaña. Y no sólo esto, se la pasó diciendo que en todo el proceso le impidieron hacer su trabajo.
Pero, recordando, Martín De la Cruz se pasó la mayoría de los 45 días de campaña haciendo “visitas domiciliarias”, algunas caminatas y una gran cantidad de eventos privados.
Las autoridades municipales que él acusa, jamás le negaron hacer su proselitismo en un parque o domo, en ninguna calle o colonia. De hecho, hasta permitieron a los trabajadores municipales asistir después de su horario de trabajo a algunas de esas actividades; basta citar la reunión que el mismo Martín De la Cruz dijo tener con los elementos policíacos inconformes.
Por eso resulta, ya no extraño, ridículo que ahora diga que no lo dejaron trabajar. Y es ridículo porque no lo denunció desde los primeros días, se esperó al último para quejarse.
Y, al igual que sus falsas acusaciones en contra de Cristina Torres, aquí también acusa públicamente pero no interpone una denuncia ante las autoridades correspondientes.
Si fuera cierto que se le impidió hacer proselitismo, están las órganos electorales especializados para atender su denuncia y, de haber responsabilidades, actuar contra el Ayuntamiento.
Es decir, Martín se martiriza y no para ganar votos desafortunadamente, sino para generar un clima electoral que nadie quiere y que no es momento de provocar.
La plaza pública 28 de Julio no se le negó, cabe aclarar, y todos los que vivimos en Playa del Carmen nos dimos cuenta por qué: este espacio fue solicitado por otros previamente.
Y no se trata de candidatos, Cristina Torres no lo utilizó para su cierre de campaña, todos la vimos cerrar en un terreno que se encuentra en el cruce del Arco Vial y la avenida Constituyentes.
La plaza 28 de Julio fue utilizada para labores distintas al proceso electoral; para un festival artesanal.
Si el gobierno en turno en verdad lo quisiera afectar, habría actuado como en su momento lo hicieron los gobiernos priístas que tenías el privilegio de cerrar en la plaza 28 de Julio.
La mayoría de los votantes ya saben a quién van a dar su boleta. Es por esto que al hacerse el mártir, Martín De la Cruz lejos de cambiar el sentido del voto de la gente, sólo quiere provocar discordia.
Olvida que hay cuatro candidatos a la presidencia y ninguno más ha acusado al Ayuntamiento de impedir que hagan su trabajo. Ni siquiera Laura Beristaín.

Martín de la Cruz también fue favorecido por Mauricio Góngora

Pero si de favorecer a unos se trata, Martín De la Cruz debería recordar que el ex alcalde Mauricio Góngora también lo ayudó.
Que el priísta recuerde que, para regularizar su edificio con 7 departamentos y un local que tiene en la 1era avenida Norte esquina con calle 52, en la colonia Luis Donaldo Colosio; Mauricio Góngora le otorgó un descuentazo.
De entrada, jamás le clausuraron la obra; obra que rebasó 136.91128 metros cuadrados lo permitido, como se muestra en el documento foliado con el número 19774 de la dirección general de Ordenamiento Ambiental y Urbano.
Por tan sólo 10 mil pesos, el gobierno de Mauricio Góngora le permitió a Martín De la Cruz, violentar la normatividad local.
Y no sólo eso, por otros 5 mil pesos, le autorizaron la constancia de uso de suelo para destina su edificio a “Mixto Comercial”, como consta en la licencia de uso de suelo número 12370 de la misma dirección general de Ordenamiento Urbano.
Un trámite que a otros les cuesta 30 mil pesos, pero una sanción que a cualquier ciudadano le resultaría en una clausura y demolición del espacio excedido o, en su caso, en una sanción superior a los 100 mil pesos, a Martín De la Cruz, le salió en apenas 15 mil pesos.
Y estas sí son pruebas que nosotros presentamos, no simples acusaciones sin fundamento, como las del candidato priísta.

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