María Emma Zermeño, activista y actualmente servidora pública, fue acusada de violencia política de género en Sinaloa, después de que un “amigo” filtró una conversación privada entre ambos por WhatsApp en la que criticó a la diputada Almendra Negrete, de Morena.
El Tribunal Electoral del Estado de Sinaloa determinó que Zermeño incurrió en violencia política en razón de género, por lo que le fue prohibido realizar expresiones o conductas, en público o en privado, que pudieran denostar, violentar o intimidar a la legisladora. La resolución también establece que la activista no podrá acercarse a la diputada.
Las medidas se dictaron en cumplimiento de una sentencia de la Sala Regional Guadalajara del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, lo que convirtió el caso en un nuevo punto de tensión dentro del debate sobre el alcance de esta figura jurídica.
De acuerdo con el expediente del tribunal sinaloense, la investigación se originó a partir de capturas de pantalla de una conversación privada de WhatsApp. En dichos mensajes, presuntamente compartidos por uno de los participantes del chat, se realizaban críticas a la actuación pública de la diputada Almendra Negrete.
El tribunal determinó que, aunque el diálogo se produjo en un espacio privado, al haber sido entregado voluntariamente por uno de los interlocutores perdió su carácter protegido y pudo utilizarse como prueba para acreditar violencia política en razón de género en Sinaloa.
Esta interpretación ha generado cuestionamientos entre analistas y usuarios en redes sociales, pues abre la puerta a que mensajes originalmente privados sean utilizados como evidencia en procesos sancionatorios, un escenario que muchos consideran delicado para la protección de la privacidad.
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En medio de la controversia, la propia diputada con licencia publicó recientemente su postura en redes sociales. Según explicó, el fallo no se basó únicamente en conversaciones privadas, sino en un conjunto de expresiones y acciones que, a su juicio, incluyeron denostaciones, difamaciones y ataques motivados por prejuicios relacionados con su identidad y orientación en Sinaloa.
“Soy orgullosamente Dato Protegido 2.0, porque pedir protección a mi persona no es motivo de vergüenza, es un derecho y es justicia”, escribió en su mensaje público.
La declaración, lejos de cerrar el debate, alimentó aún más la discusión sobre el uso de esta figura jurídica y sus posibles alcances en la arena política y digital.
La defensa de Emma Zermeño impugnó la resolución ante la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, instancia que tenía previsto discutir el asunto en su sesión de este miércoles.
Sin embargo, el tema fue retirado de última hora del orden del día, por lo que su análisis quedó pendiente para una fecha posterior en Sinaloa.
Con información de Milenio.

