El periodista Carlos Castro, quien cubría temas de seguridad, fue asesinado a balazos la noche de este jueves 8 de enero de 2026 mientras se encontraba en un restaurante de la ciudad de Poza Rica, en el estado de Veracruz.
Sujetos armados ingresaron al negocio familiar TrogueBirria, propiedad de los padres del comunicador y ubicado en la avenida 20 de Noviembre, colonia Cazones, y abrieron fuego de manera directa, causando su muerte en el lugar.
El ataque ocurrido alrededor de las 19:00 horas generó pánico entre los presentes y, hasta el momento, no se han reportado detenciones relacionadas con el caso en Veracruz.
Carlos Castro, de 26 años, se desempeñaba como director del portal Código Norte Veracruz y había colaborado en medios como Vanguardia, Noreste, La Opinión de Poza Rica y Enfoque.
En el momento del ataque, administraba el restaurante junto a su familia. La Fiscalía General del Estado de Veracruz (FGE) acudió al sitio para realizar el levantamiento del cuerpo e iniciar la investigación correspondiente.
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Compañeros de Castro señalaron que el periodista contaba con antecedentes de amenazas y que, en 2024, la Comisión Estatal de Atención y Protección a Periodistas (CEAPP) le había otorgado medidas de protección, las cuales supuestamente le fueron retiradas meses antes del crimen.
Las amenazas lo obligaron en su momento a dejar temporalmente Poza Rica, Veracruz. El gremio periodístico local denunció abandono por parte de las autoridades y exigió mayor protección para quienes ejercen la labor informativa en la región.
La CEAPP condenó el homicidio mediante un comunicado en el que reclamó una investigación exhaustiva. “Quienes integran este Organismo Autónomo exigen a las autoridades competentes que el caso sea investigado de manera exhaustiva y que se dé con los responsables conforme a derecho”, expresó. Además, reiteró su compromiso con la atención, protección y acompañamiento a la familia y colegas de la víctima.
Por otro lado, e Observatorio sobre Libertad de Expresión y Violencia contra los Periodistas condenó enérgicamente el asesinato de Carlos Castro.
El Observatorio advirtió que tener medidas de protección no debe significar vulnerabilidad ni un respaldo insuficiente ante agresiones extremas, y señaló que la implementación y seguimiento de estas medidas son responsabilidad de las autoridades.
El organismo exigió una investigación pronta, exhaustiva y profesional que considere como línea principal la actividad periodística de Castro, así como el cumplimiento y seguimiento de las medidas de protección previamente otorgadas. Extendió su solidaridad a la familia, amistades y colegas del periodista, y reiteró su compromiso con la defensa de la libertad de expresión y el combate a la impunidad en los casos de agresiones contra comunicadores en Veracruz.
Con información de Milenio.
