Los dulces, calaveritas, velas, trastes y flores, como la de cempasúchil, hacen puntual acto de presencia en los mercados y comercios populares por las celebraciones por el Día de Muertos, quizás ya la más importante y festejada fiesta popular en México.
En México aún se celebra más Día de Muertos (1 y 2 de noviembre) que Halloween (31 de octubre). Aunque tienen significados opuestos, ambas las están fusionando las generaciones jóvenes. El primero homenajea a los difuntos, y el segundo ahuyenta a los fantasmas.
Este año, el costo por la colocación de un altar de Día de Muertos será 26 por ciento más costoso que en 2023; es decir, 374 pesos más, ya que se calcula que la tradición costará en promedio mil 809 pesos, contra mil 235 del año pasado.
De acuerdo con Cuauhtémoc Rivera Rodríguez, presidente de la Asociación Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec), los precios del pan muerto registran un aumento de 24 por ciento, también respecto del año pasado.
El altar incluye alimentos como frutas, mole y tamales, entre los principales platillos que tendrán un costo de alrededor 486 pesos; las calaveritas de azúcar cuestan 30 pesos; el pan de muerto, 22.
Los adornos como papel picado, manteles y petates artesanales tienen un costo de 430 pesos; para adquirir las veladoras s tendrán que desembolsar 200 pesos, y las tradicionales flores 300.
Aunque visitar el panteón para limpiar y decorar implicará un desembolso extra por los traslados de la familia, que pueden ser entre 200 y 300 pesos, pero hay aún un gasto adicional de 400 pesos por el servicio de la limpieza.
Por último, Cuauhtémoc Rivera dijo que la actividad de la economía mexicana ya se reactivó tras la pandemia, y que el pequeño comercio ve venir una celebración copiosa, aunque probablemente con un consumo moderado, pero la gente sí irá a los panteones.
Además: Desplaza el Día de Muertos “made in China” al comercio local en México
Por su parte, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) indicó que los precios de cada elemento del altar de Día de Muertos varían dependiendo el tamaño, porción o kilogramos, además de que en la Revista del Consumidor se hace un pequeño listado de los productos.