La presencia del gusano barrenador ya no se limita a animales de producción. En los últimos meses, autoridades sanitarias han confirmado que la plaga también está alcanzando a especies de vida silvestre, lo que enciende alertas por el riesgo de propagación fuera del control sanitario tradicional.
De acuerdo con datos del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), actualmente se tienen identificados al menos siete ejemplares silvestres afectados por miasis causada por la mosca Cochliomyia hominivorax.
De estos casos del gusano barrenador, cuatro ocurrieron en animales bajo cuidado humano y tres en ejemplares que vivían en libertad. Aunque el número es bajo en comparación con el ganado, especialistas advierten que la fauna silvestre representa un factor de riesgo adicional, ya que no existe un sistema permanente de vigilancia sanitaria en animales libres.
El primer caso documentado en vida silvestre fue el de una aguililla caminera (Rupornis magnirostris), localizada en abril de 2025 en Emiliano Zapata, Tabasco . El ave presentaba una herida con larvas en el ala derecha; recibió tratamiento y posteriormente fue liberada.
Meses después, se reportaron nuevos casos en especies distintas. En agosto, una paloma común (Columba livia) fue encontrada con miasis en Playa Vicente, Veracruz. Ahora las autoridades confirmaron dos casos de gusano barrenador en ciervos rojos (Cervus elaphus) en Tzucacab, Yucatán, donde las larvas se localizaron en la base de las astas.
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Uno de los episodios más graves ocurrió en diciembre, cuando un mono saraguato (Alouatta palliata) murió tras ser infestado por GBG en Palenque, Chiapas. Según la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), no se detectaron más integrantes de la tropa con lesiones similares.
En lo que va de este año, Senasica confirmó dos nuevos casos en ciervos rojos, nuevamente en Yucatán, lo que sugiere que la zona podría ser un punto de atención prioritaria.
Entre el 20 y el 28 de enero —publicándose los resultados el 2 de febrero—, Senasica registró 831 casos activos y más de 14 mil acumulados de GBG en animales, principalmente en bovinos. Aunque menos de 10 corresponden a fauna silvestre, expertos advierten que estos animales pueden convertirse en reservorios de la plaga.
La preocupación radica en que las heridas naturales, peleas territoriales o accidentes hacen que los animales silvestres sean vulnerables a la infestación y, al no ser detectados a tiempo, pueden facilitar la dispersión de la mosca hacia otras especies, incluidos animales domésticos e incluso humanos.
Autoridades ambientales y sanitarias han reiterado la importancia de reportar animales con lesiones visibles de gusano barrenador, así como reforzar la coordinación entre instancias de salud animal y conservación, para evitar que el gusano barrenador amplíe su impacto en los ecosistemas del país.
Con información de Milenio.

