Indígena es ignorada en el Congreso por diputados distraídos en el celular

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Después de las vacaciones de Semana Santa, diputados federales regresaron a sesionar este martes, en el que Elda Mizraim Fernández Acosta, hablante de la lengua tének, abrió su discurso en tribuna con la mínima atención debida.

Fernández Acosta habló el marco de la celebración del 2019 como el Año Internacional de las Lenguas Indígenas, después de que el presidente de la Cámara de Diputados, Porfirio Muñoz Ledo le diera el uso de la palabra.

“Espero que todos me entiendan o por lo menos me presten atención, gracias”, dijo Fernández Acosta.

Muñoz Ledo hizo eco de su petición y pidió a los legisladores prestar atención a su intervención pidiéndoles se sentaran en sus curules, pues como si de la escuela se tratase se encontraban platicando entre sí o atendiendo sus celulares.

La también licenciada en Derecho, dijo que su idioma (el tének) tiene una antigüedad de más de 3 mil 500 años, su territorio abarca lo que hoy se conoce como la Huasteca que ocupa seis estados y es considerado como una de las culturas madre.

Agregó que el pueblo tének mantiene un vínculo muy fuerte con la madre tierra, la naturaleza y todo aquello que nos da vida, sin embargo se ha visto afectada por el despojo de “nuestro territorio ancestral, por terratenientes y también por el Estado que han impedido que Tamtoc, la capital de nuestro antiguo mundo, sea desenterrada y cuidada por los tének”.

Señaló que empresarios, en complicidad con los gobiernos llegan a las comunidades con discurso de progreso, desarrollo y mercado, para después llegar con total libertad a despojarlos de sus territorios y sus recursos.

“Se posesionan de nuestros territorios y recursos naturales. Siempre acechando a nuestra lengua, nuestra forma de nombrar el universo”. sentenció.

Dijo que en su estado y región existen minas, termoeléctricas, fábricas, ingenios, jugueras y la distribución de semillas transgénicas “que enferman y dañan a nuestra madre tierra, contaminan el agua, el aire, matan a los animales y toda la vegetación, sin que autoridades intervengan para contrarrestar la contaminación y los problemas que ocasionan”.

Destacó que en las decisiones de proyectos no hay consultas, ni previa información sobre éstos a la población indígena.

Por ello, pidió a los representantes la protección de su territorio, respeto a la autonomía y libre determinación, “reclamamos que legislen a favor de la vida, exigimos la abrogación de la ley energética y demás leyes que sólo buscan el despojo y la privatización de nuestros recursos naturales porque un proyecto que contamina, que seca nuestros ríos, que acaba con la vida de plantas, bosques, animales e incluso nosotros, no es un proyecto de desarrollo y esto nos da el motivo suficiente para defender con nuestra propia vida si es necesario”, apuntó.

Visiblemente molesta, Fernández Acosta concluyó: “Agradezco a todas aquellas personas que tuvieron la amabilidad y el respeto de escucharme, más no así a las personas que por lo que veo están más atentos a su celular y a otras pláticas, muchas gracias”.

Finalmente, Muñoz Ledo la apoyó y pidió emprender una “política anticelulista”, para evitar que los legisladores utilicen el celular en las sesiones.

“Quiero hacerme eco de una política anticelulista, el Reglamento de la Cámara, que es de 1939 todavía dice que dejaran sus armas en la puerta, yo les diría que dejen sus celulares en la puerta”, dijo el presidente de la Cámara.

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Cabe destacar que aunque Fernández Acosta habló en su lengua natal, todos los legisladores tenían el texto traducido con su discurso en la Gaceta Parlamentaria, por lo que no había pretexto para no prestarle atención.

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