El Gobierno de España, bajo la administración del presidente Pedro Sánchez, oficializó el envío de ayuda humanitaria a Cuba para mitigar la severa crisis de desabastecimiento que asfixia a la isla.
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, comunicó este compromiso a su homólogo de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, durante un encuentro diplomático en el Palacio de Viana en Madrid.
Esta asistencia se canalizará mediante la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo y los mecanismos de la Organización de las Naciones Unidas.
La cooperación de España se centrará estrictamente en el suministro de alimentos y productos sanitarios de primera necesidad.
El Ejecutivo de España responde así al complejo panorama que enfrenta el pueblo cubano tras el endurecimiento del embargo económico y las recientes políticas de la administración de Estados Unidos de Donald Trump.
No obstante, el paquete de ayuda excluye el envío de petróleo, el recurso más crítico para la estabilidad energética de la nación caribeña en este momento.
España refuerza la asistencia básica para Cuba
La reunión bilateral abordó también la delicada situación de las empresas de España en Cuba, las cuales sufren el impacto directo de la escasez de combustible.
Sectores estratégicos como el turismo reportan pérdidas significativas debido a la parálisis en el transporte y la suspensión de vuelos internacionales.
El canciller Rodríguez Parrilla aprovechó su escala en Madrid para denunciar lo que califica como una agresión creciente de Washington que impide el suministro básico de hidrocarburos a la isla.
Este acercamiento diplomático ocurre en la víspera de la próxima Cumbre Iberoamericana, que Madrid albergará los días 4 y 5 de noviembre.
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España busca reforzar su papel como interlocutor clave entre la Unión Europea y América Latina, especialmente frente a la inestabilidad derivada de las sanciones internacionales.
Durante la cita, ambos cancilleres discutieron los objetivos estratégicos para el foro, donde el gobierno de España pretende intensificar el diálogo político a pesar de las tensiones regionales.
Mientras los ministros conversaban, grupos de manifestantes cubanos expresaron su rechazo a la reunión frente a la sede ministerial, calificando el encuentro como un respaldo innecesario al régimen.
Los ciudadanos residentes en España denunciaron que la crisis actual no solo responde a factores externos, sino a problemas sistémicos de gestión interna. A pesar de las protestas, el diálogo oficial continúa su curso bajo la premisa de evitar un colapso humanitario total en la región.
Con información de: El País

