Bikram Choudhury es el gurú del yoga caliente que logró afianzar una enorme fortuna en tan sólo 40 años y que en 2016 fue acusado de agresión sexual en Estados Unidos.

Choudhury inició en los 70 y logró crear un emporio en torno al yoga que ganó popularidad entre celebridades y políticos estadounidenses.

Pero el gurú del yoga no sólo acumuló riquezas materiales, sino también habría coleccionado acusaciones de agresión sexual y violaciones contra decenas de seguidoras, según revela un nuevo documental de Netflix que trata de revivir el caso y llevar al gurú del yoga ante la justicia estadounidense.

Bikram Choudhury creció tan rápido que llegó a poseer 650 estudios de yoga sólo en Estados Unidos, para luego expandirse a Europa, Asia y Australia. Sus ganancias comenzaron a multiplicarse al pantentar la “yoga caliente”, por lo que usar los derechos de su nombre y técnica tenía un costo de 10, 000 dólares. Además de percibir ingresos por cada estudio que le daba un porcentaje de facturación, más 5% de los ingresos brutos y un 2% adicional para el fondo de publicidad.

Por si fuera poco, las celebridades que asistían a sus retiros y campamentos pagaban hasta 16,000 dólares, sólo por ver a un hombre desnudo a penas cubierto por un Rolex y unos diminutos calzoncillos negros.

Sin embargo, con el inicio del nuevo milenio, Choudhury empezó a resquebrajarse, pues mujeres, homosexuales y afroamericanos alzaron la voz para denunciar agresiones sexuales, discriminación, acoso y encarcelamiento.

En marzo de 2013, Sarah Baughn, una de las maestras de Choudhury, lo denunció por acoso sexual, dos meses después, otro testigo anónimo lo acusó de violación, explicando que el yogui creó una atmósfera de culto y devoción, en el que los miembros de su círculo le ayudaban a conseguir mujeres que se convertirían en víctima de sus ataques.

Las denuncias se fueron sumando con los años, hasta que en enero de 2016 la justicia estadounidense resolvió el asunto de una demanda laboral interpuesta por Jafa-Bodden, quien indicó que fue despedida abrupta e ilegalmente por Bikram, detallando su conducta dominante y ofensiva hacia las mujeres, los homosexuales, los afroamericanos y todas las demás minorías.

Dicha demanda laboral obligó a Choudhury a indemnizar a Jafa-Bodden con 924 mil 500 dólares por daños reales, sin embargo, no quiso pagar y huyó de la justicia estadounidense; regresó a la India y luego se fue a vivir a México, donde sus estudios de yoga llegaron a Cancún en 2014 y en las colonias lujosas de la Ciudad de México, como la Condesa, San Ángel y Las Lomas.

Captura de imagen de noviembre de 2014.

DEJA UN COMENTARIO

comentarios