Surgen más elementos que comprueban la responsabilidad de la llamada Mafia Rumana en el fraude con cajeros automáticos

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la mafia rumana

>Florian Claudiu Martin está acusado de participar en el hackeo de cajeros automáticos en EU por 20 mdd; en ese país hay varios colaboradores de la banda detenidos.

CANCÚN.- No obstante la guerra de declaraciones entre autoridades y presuntos responsables de fraude internacional a cuentas bancarias, continúan apareciendo elementos que confirman la operación de la llamada “Mafia Rumana” en México y Estados Unidos.

Lejos de que surjan elementos que permitieran desmarcar a Florián Tudor y su red de complicidad con hombres de negocios y autoridades locales, quienes se dicen “ofendidos e inocentes”, recientemente se ponen al descubierto en un reportaje de Milenio, las nuevas evidencias del gobierno norteamericano.

REPORTAJE DE MILENIO

La llamada mafia rumana, dedicada principalmente a la clonación de tarjetas bancarias, tiene a decenas de sus integrantes, colaboradores clave de la banda liderada por Florian Tudor El Tiburón, fichados por las autoridades estadunidenses.

Entre los operadores de esta banda en México que ya han sido detenidos hay cerca de 20 acusados en Estados Unidos, entre ellos el otro Florian: Florian Claudiu Martin, a quien los medios rumanos señalan como “hermano de El Tiburón”, y quien fue detenido en Los Cabos, Baja California, el 10 octubre de 2019. Actualmente está preso en Nueva York.

En documentos de inteligencia del gobierno mexicano en poder de MILENIO, Florian Claudiu Martin, es incluido entre los vínculos familiares de El Tiburón como su hermano. Lo detuvieron junto a otras siete personas en México, una en Italia, y 14 en Estados Unidos, como parte de un operativo del Departamento de Justicia de Estados Unidos contra una organización transnacional dedicada a clonar tarjetas bancarias. En Los Cabos, las autoridades mexicanas le confiscaron 25 dispositivos electrónicos.

Actualmente negocia con la fiscalía neoyorquina para cooperar con información a cambio de beneficios en su proceso penal. El pasado 5 de febrero tenía una audiencia remota, pero acordó aplazarla un mes para adentrarse en las negociaciones y acceder a nueva evidencia que se dijo hay en su contra.

De acuerdo con documentos judiciales estadunidenses revisados por MILENIO, entre 2014 y septiembre de 2019 Florian Claudiu Martin conspiró con al menos una veintena de personas para cometer fraude con dispositivos de acceso electrónico, al colocar “skimmers” en cajeros automáticos de Estados Unidos para clonar tarjetas.

También es acusado de robo de identidad, lavado de dinero y fraude bancario, todo a través de la organización transnacional que lideraba, y que en total, habría generado pérdidas por 20 millones de dólares, al afectar a unas 30 mil personas en 50 instituciones bancarias.

En Estados Unidos su banda, operaba en Nueva York y en otros 17 estados, como Connecticut, Tennessee, New Hampshire, Massachusetts, Florida y Pennsylvania. Sus acciones delictivas incluían: la importación, exportación e instalación de los “skimmers”, sacando o lavándolo a través de cuentas bancarias, propiedades, negocios y el tráfico de efectivo.

El expediente revela que Florian Claudiu Martin dirigió a los “skimmings” y el lavado de dinero desde México. Mircea Constantinescu, segundo al mando, estaba a cargo del envío y recepción de dispositivos de “skimming”.

Se descubrió, por ejemplo, que en 2018 envió una terminal punto de venta para clonar tarjetas bancarias de Pennsylvania a Veracruz. Ambos fueron detenidos el mismo día, sólo que a Constantinescu lo arrestaron en Miami, Florida.

Tanto el FBI en Estados Unidos, como las autoridades de seguridad mexicanas, también han iniciado procesos contra los hackers más importantes que permitieron que la llamada mafia rumana pudiera robar millones de pesos en pocas horas y operar de manera remota y discreta, como Aníbal Alexander Canelón Aguirre a quien el FBI señala como el encargado de “desarrollar el malware que permite acceder remotamente a cajeros durante el hackeo”.

Lo identifican como fundador del grupo de hackers “Usuarios Linux de Venezuela”, que creó en 1999 junto con el grupo de venezolanos Alejandro Borrego Grateral, Alexandra del Valle Quintero Bazán, Ángel Emiro Chacín Fuenmayor y Ángel Evaristo Quiñones Laffont. Aníbal fue detenido y procesado en diciembre de 2015 por delitos contra la fe pública y modalidad de uso de doctos en la Ciudad de México.

Como parte de este grupo de hackers venezolanos también aparecen Elou Yoel Moreno González, José Alejandro Osario Echegaray e Isaac Rafael Jorge Romero quienes fueron detenidos en Estados Unidos en noviembre de 2017.

El documento de inteligencia del gabinete de seguridad del gobierno mexicano, revisado por MILENIO, señala que estos presuntos delincuentes fueron vinculados por el FBI “debido a que en imágenes de video aparecían utilizando teléfono y mini teclado para manipular cajeros automáticos”.

Algunos integrantes (de la banda de hackers) residían en Estados Unidos, y al inicio de los arrestos se trasladaron a México para seguir operando.

Como es el caso de Aslhy Javier Galeano Basurto que, de acuerdo con el FBI, huyó de Estados Unidos junto con Wester Eduardo Duagrte. Otro de los señalados es Sandu Ioan Laurientiu, Carabuela, quien estuvo un año preso en Las Vegas, Nevada, acusado de clonación de tarjetas bancarias y robo de datos.

Tras ser liberado regresó a México con la banda rumana y nuevamente fue aprehendido en diciembre de 2019, pero en esta ocasión por presunto intento de homicidio. Junto con él operaban Zoltan Daniel Piculeata, también acusado de intento de homicidio, y Aurelian Marcu, señalado por robo de información y clonación de tarjetas bancarias a través de cajeros automáticos en Quintana Roo.

El reporte de inteligencia del gabinete de seguridad nacional destaca que otro de los operadores fundamentales de Florian Tudor detenido en Estados Unidos es Pablo Mauricio Amezcua Dorador a quien “la DEA identificó como la conexión Cancún-Rumania de tráfico de ilícito de sustancias y trata de personas con fines de explotación sexual”.

Fue detenido en agosto de 2019 en Miami al confiscarle miles de dólares y heroína. Sus nexos con la mafia rumana se dieron cuando fue director de Fiscalización en el municipio de Benito Juárez, cuando la Auditoría Superior del estado de Quintana Roo lo investigó “por inconsistencias en el ejercicio fiscal de la cuenta pública 2009, pues presuntamente personal a su cargo filtró datos de empresarios de Cancún” a la mafia rumana.

El reporte indica que Amezcua “confesó en Panamá que se dedicaba al lavado de dinero con inversión en desarrollos inmobiliarios”. Con toda esta red de hackers y operadores desplegados en México y Estados Unidos, las autoridades rastrearon que los vínculos de la mafia rumana comenzaban a operar desde otros países en donde se sienten más seguros.

Con Información de Milenio.