El incremento de las temperaturas en México suele venir acompañado de un mayor consumo de energía eléctrica. El uso intensivo de aires acondicionados, ventiladores y la actividad constante en la industria elevan la demanda energética en todo el país. Sin embargo, en este escenario podría surgir un problema adicional, y es una posible escasez de gas natural derivada del conflicto en Medio Oriente.
El consultor en temas energéticos e hidrocarburos Ramses Pech señaló que el mercado internacional del gas enfrenta presiones importantes a causa de la guerra en esa región. A ello se suma la necesidad de que varios países europeos comiencen a recargar sus reservas a partir del mes de mayo, lo que podría encarecer el energético y limitar su disponibilidad para otras naciones, incluido México.
Actualmente, el gas natural es fundamental para la generación eléctrica del país, ya que, aproximadamente el 59 por ciento de la electricidad en México se produce mediante este combustible. No obstante, la nación carece de reservas estratégicas suficientes, ya que su capacidad de almacenamiento apenas alcanza para cubrir entre dos y tres días de consumo.
Debido a esta situación, México depende en gran medida del suministro que llega desde Estados Unidos a través de gasoductos; por lo que cualquier ajuste en el mercado internacional o en las prioridades de exportación estadounidenses puede afectar el abasto nacional.
De acuerdo con el especialista, el panorama energético en Europa también influye directamente en este escenario. El conflicto en Medio Oriente ha provocado tensiones en el suministro de gas en el continente europeo, obligando a varios países a buscar nuevas fuentes de abastecimiento para garantizar su seguridad energética.
Datos recientes indican que el 7 de marzo el nivel de almacenamiento subterráneo de gas en Europa se encontraba en 29.4 por ciento, el registro más bajo en los últimos cinco años. Esto obliga a los países europeos a iniciar un proceso intensivo de recarga de reservas durante los próximos meses.
Las normas energéticas de la región establecen que estas reservas deben alcanzar al menos el 90 por ciento de su capacidad antes de noviembre de 2026. Para cumplir con ese objetivo, Europa podría aumentar significativamente la compra de gas natural licuado proveniente de Estados Unidos.
En este contexto, el vecino del norte se perfila como uno de los principales proveedores de gas para el continente europeo. Sin embargo, esa misma producción también debe cubrir su demanda interna y los compromisos con otros países, lo que podría reducir el volumen destinado a México.
El especialista explicó que en México la demanda energética aumenta a partir de mayo, cuando las temperaturas suben y disminuyen las horas de luz solar. Esto obliga a operar con mayor intensidad las plantas de ciclo combinado que utilizan gas natural para producir electricidad.
También te puede interesar: FBI advierte a California, Estados Unidos de posibles ataques provenientes de Irán
Ante este panorama, el suministro de gas para México dependerá en gran medida de las decisiones que tome Estados Unidos sobre el destino de sus exportaciones. Si prioriza el abastecimiento interno o el envío de gas a Europa, el mercado mexicano podría enfrentar presiones en el suministro durante los próximos meses.
Con información de Públimetro México.

