Ciudad de México – Vecinos de la Colonia Ejidos de Huipulco han manifestado su preocupación y temor debido a comportamientos intimidatorios por parte de individuos que afirman trabajar en el taller de nombre “Custom DF”, ubicado en la Calle Unidad número 3.
Según los testimonios recabados por este medio, estos individuos han amenazado a los residentes del área y han tomado control de la vía pública, colocando cubetas y piedras para evitar que otros vehículos se estacionen en la calle, reservándola exclusivamente para su uso. “Es una situación insostenible; han convertido la calle en una extensión de su taller, y ahora nosotros, los vecinos, vivimos con miedo”, comenta una residente que prefiere permanecer en el anonimato por temor a represalias.
El taller en cuestión se dedica, supuestamente, a la personalización de vehículos. Sin embargo, los vecinos sospechan que podría ser una fachada para actividades ilícitas, ya que frecuentemente se observan vehículos que se detienen brevemente mientras un sujeto de brazos tatuados se acerca a realizar entregas rápidas. “Hemos visto cómo se acercan a los autos y les entregan algo de manera express. Parece algo sospechoso y posiblemente por eso tienen espacios de la calle reservados para estos clientes”, relata otro vecino.
Detrás de esta supuesta fachada, los vecinos señalan a un individuo conocido como “El Robert” o “El dientes”, quien aparentemente lidera a este grupo. “El Robert” es descrito como una figura acelerada y violenta. “Todos le tienen miedo. Es él quien controla todo, desde la entrada y salida a la calle y los espacios públicos y nos hace la vida imposible”, afirma un residente y vecino del Taller Custom DF.
Recientemente, una reseña en Google Noticias refuerza estas denuncias. Un usuario relató una experiencia negativa en la que fue insultado y amedrentado por el propietario del taller, quien conducía un Mini Cooper. El individuo, identificado como Roberto, aparta espacios públicos utilizando cubetas y piedras, y amenaza a quienes intentan estacionarse en la calle. “El trato hacia las personas es extremadamente agresivo y poco profesional”, señala la reseña que se puede consultar aqúi.
El ambiente de intimidación ha escalado a tal punto que, incluso cuando alguien se estaciona frente a otra casa que no es propiedad del taller, los individuos salen de manera amenazante a confrontarlos e insultarlos. “Nos sentimos acosados y sin protección. Las autoridades deben intervenir antes de que la situación empeore”, urge uno de los denunciantes.