Las señales de Yeidckol | Presencias, ausencias y definiciones

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Por Hugo Martoccia – Mesa Chica

Hay ocasiones en que la política puede prescindir de las palabras. Algo de eso sucedió el pasado viernes con la visita de Yeidckol Polevnsky a Cancún. Una serie de contundentes gestos políticos que partieron desde los distintos actores que se dieron cita a ese encuentro, dejaron señales mas claras que cualquier cosa que se pudiera haber dicho.
Veamos algún ejemplo. La reunión de los tres hermanos Beristain, Laura, Luz María y Juan Carlos, a la puerta del salón de reunión en donde los esperaba Yeidckol, fue una muestra clara e indudable de que en Solidaridad funciona un triunvirato de poder.
Otro hecho dejó en claro que ese triunvirato es indeseado y posiblemente insostenible. A los pocos minutos de que los tres hermanos Beristain ingresaron a la reunión con la dirigente de MORENA, dos de ellos, Luz Maria y Juan Carlos, debieron salir del lugar. En rigor, no tenían nada que hacer allí.
Otra escena. La líder nacional de MORENA llegó a Cancún casi en secreto la noche del jueves. La primera fotografía que se tomó, en el mismo aeropuerto, y por decisión propia, dice mucho de las querencias políticas de Yeidckol.
En la foto (que acompaña esta columna) está el diputado federal Luis Alegre (profesa por él una simpatía política especial) Carlos Humberto Suárez, su mano derecha; Arturo Castro Duarte, el político mas cercano a ella en el estado y casi seguro candidato a diputado en Solidaridad, y Ricardo Velasco, el vocero de MORENA, que trabó una inmediata buena relación con la dirigente, y podría también tener una candidatura en 2019 en Cancún.
Con los tres últimos compartió una cena privada esa misma noche.
También en la foto aparece la ex senadora Luz Maria Beristain. No había sido invitada a ese encuentro, pero llegó, habló con Yeidckol y se tomó la foto. Eso dice mucho del estilo de hacer política de Luz María: se hace presente hasta donde no la requieren.
Pero todo debe decirse: nadie puede criticar ese atrevimiento, sin resaltar que quizá es la base de toda una carrera política que la depositó en el mismísimo Senado de la República. La ex perredista quiere ser candidata a diputada en un distrito de Cancún, y lo buscará de todas las maneras posibles.
La última imagen. La mañana del viernes, Yeidckol desayunó a solas con el alcalde de Othón Pompeyo Blanco, Hernán Pastrana, y su suplente, Otoniel Segovia, para pactar la transición que sucederá una vez que el alcalde pida licencia a su cargo. Con ningún otro alcalde tuvo un encuentro tan privado.

LAS AUSENCIAS PARCIALES Y TOTALES

La senadora Marybel Villegas visitó a Yeidckol el viernes, durante ese desayuno, antes que comenzaran las reuniones con los cabildos morenistas del estado. Fue un saludo breve y cordial, y la senadora luego emprendió un viaje.
Entre ellas no hay mala relación, pero quizá subsiste el breve encono de la ultima vez que cruzaron palabra. Semanas atrás, Marybel le presentó a Yeidckol una lista de posibles candidatos para 2019. La dirigente partidaria ni siquiera la miró. Le dijo que la decisión sobre esas candidaturas la tomará sólo ella, y que prefiere que los legisladores federales se concentren en los múltiples temas que requiere la Cuarta Transformación. Fin del diálogo.
La “presencia parcial” de Mara Lezama fue tema de conversación en el morenismo. La alcaldesa de Cancún puso a disposición de Yeidckol toda la logística para sus reuniones y su estadía, pero una parte del partido, que intenta detectar los liderazgos, cree que desaprovechó la oportunidad de ser la principal anfitriona.
Apenas compartió con la dirigente nacional de MORENA la reunión oficial y el almuerzo final, junto a la presidente municipal de Solidaridad, Laura Bersitain, su hermana Luz María; el enviado de MORENA a ese municipio (que sería nombrado Coordinador de Gabinete) Javier Medina; Hernán Pastrana, y los ya citados Carlos Humberto Suárez, Luis Alegre, Arturo Castro y Ricardo Velasco.
Más allá de esa “presencia parcial” de Mara, Yeidckol Polevnsky se fue con la tranquilidad de que en Cancún no hay problemas de gobernabilidad. Pidió que apoyen a Mara en su gestión, porque sabe que, en números e impacto, es la más importante del estado para el partido.
La ausencia absoluta de estas horas fue la del senador José Luis Pech y su gente. La lenta retirada de Rafael Marín Mollinedo del control de MORENA en el estado, le ha quitado al senador una parte importante de su poder local.
Los principales damnificados de este cambio de mandos parecen ser los diputados federales Mildred Ávila y Jesús Pool Moo, que han funcionado bajo la órbita de Pech. Ninguno estuvo con Yeidckol.
No es un dato menor que los principales problemas que Yeidckol Polevnsky vino a solucionar tengan que ver justamente con las rebeliones internas que los asociados a José Luis Pech han generado en los Cabildos.

MORENA Y SUS PROBLEMAS

La reunión más tensa de la dirigente de MORENA fue con el Cabildo de Solidaridad. El problema lo tuvo con el síndico Omar Sánchez Cutis, quien de manera directa le negó a Yeidckol la autoridad para tener injerencia alguna en el Cabildo. El cruce de palabras fue ríspido, y la dirigente de MORENA dejó en claro que si el síndico continua trabajando en contra del partido, tarde o temprano terminará fuera de él.
Sánchez Cutis es gente de José Luis Pech; eso ya se sabía. Pero la idea con la que se fue Yeidckol es que la pertenencia política del síndico está ya muy lejos de MORENA. En el partido creen que está “convencido” de que debe descarrilar la gestión de Laura Beristain. No hace falta hacer una investigación profunda para saber donde están las enemistades políticas de ese gobierno municipal que pudieron haberlo “convencido”.
La otra reunión tensa fue con el Cabildo de Othon Pompeyo Blanco. Allí se decidió la licencia de Hernán Pastrana, y la sucesión a mediano plazo de su suplente, Otoniel Segovia, si esa licencia se convierte en definitiva. Por ahora quedará al frente el primer regidor.
Si bien Yeidckol se fue con la idea de que las cosas allí se calmaron, no será fácil si la sucesión de Hernán Pastrana es definitiva. Si el alcalde ya no regresa a su cargo, la lucha por el poder será feroz. Otra vez, hay intereses de José luís Pech detrás de ese conflicto.

2019 Y MÁS ALLÁ

Yeidckol Polevnsky dejó algunas definiciones muy claras de lo que espera para la elección local de 2019. Entiende que están dadas las condiciones para ganar todo, pero también sabe que son, en Quintana Roo, un partido vulnerable a cualquier intento del oficialísimo por plantarle candidatos y meterlos en problemas de gestión en sus gobiernos.
La dirigente dijo que se van a explorar las alianzas naturales, con el PT y el PES, y también seguramente se hablará con el Verde Ecologista. Pero dejó en claro que en todos los casos se medirá el peso electoral de esos partidos.
Nombrará en breve un delegado estatal y uno electoral. Prefiere que sea alguien de fuera, porque ve a los grupos locales muy enfrentados y acelerados.
Considera que esa ansiedad no tiene sentido. Falta mucho para la elección de la sucesión gubernamental, que será en 2022, y nadie puede hacerse ilusiones sobre el método de selección del candidato: lo elegirá Andrés Manuel López Obrador.
La presencia de Yeidckol Polevnsky fue muy buena para darle cierto orden al partido, que no encuentra aun un rumbo orgánico.
Pero aún así hay algo que quedó claro. MORENA Quintana Roo es, aún hoy, una imprecisa avalancha de votos lopezobradorista, muchos servidores públicos y funcionarios que se parecen muy poco a su líder, y cientos de aspirantes a diversas cuotas de poder. Nada más.
Ese desorden, en algunos casos provocado, es todavía una excelente noticia para sus opositores.

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