El mundo y tú

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Rocío Martínez Preciado

Cuando en el mundo más te ames, menos amor necesitarás por lo tanto al no necesitarlo no construirás, ni sostendrás relaciones conflictivas o tóxicas.

Sólo vendrán a tu vida, personas de luz y sabiduría; y si no fuera así, se marcharían rápidamente. Al no necesitar en el mundo tanto amor de nadie ni de nada, te expresarás siempre como deseas y seguirás a tu corazón todo el tiempo, ya que; no tendrás miedo, al rechazo, al juicio, a la soledad, a la traición, a la carencia o el abandono.

Como el corazón estará lleno de ti… sentirás que el mundo entero es más pequeño, sentirás que el mundo está dentro de ti y no tú dentro de él.

Todo lo disfrutarás en su justa medida, tal cual es… con aceptación, con alegría, con comprensión, con contribución saldrás al cine, a cenar, harás deporte y otras actividades.

Pero nada, absolutamente nada, te dará un placer mayor que cuando cierras los ojos y sientas ese amor en tu corazón, ese amor que te ganaste tras años de sanar y aceptar tus heridas, tras años de permanecer en silencio, tras años de elegir día a día ¡Ser mejor!, tras años de hacer lo que viniste a este mundo, sin distraerte, evolucionar.

De eso se trata el camino espiritual de no distraerte, de sentir ese amor interno en ti. De sentir la libertad y el amor de elegir siempre mejores decisiones para ti y para los tuyos, de ayudar, de dar, de contribuir, de reflexionar, de comprender y de entender de tus propios errores; si te distraes, procura siempre que sea a plena conciencia y desde el amor elige la distracción, pero nunca permitas, distraerte inconscientemente y engañarte con la felicidad que está a fuera, no dependas de ella, depende de ti. Sé feliz con lo que te haga feliz.

Usa al mundo de la mejor forma, pero no permitas que te use o te usen a ti, disfruta de todo, pero no necesites de nada.

Tienes que lograr vivir de tal manera que puedas prescindir de las personas y de los objetos tienes que aprender a resolver los problemas con el mejor negociador que existe y se llama “Amor”.

Contrátalo siempre, dile a tu cabeza ¿Cómo lo contrato? ¿Cómo hablo con amor? ¿Cómo me expreso desde el amor?

Cuando aprendas a vivir de tal manera que puedas prescindir de las personas, de los objetos, de las cosas, de las situaciones y aprendas a ser feliz contigo desde ti, esa será la prueba de que has recuperado el contacto con tu alma.

Amate a ti mismo y ama a los demás. Es mucho más relevante que te conozcan a ti mismo que darte a conocer a los demás, no tengas miedo por conocer el miedo, te hace ver enemigos donde no los hay, te hace creer que todos puedan rechazar tu compañía, y lo peor es que crea tanta violencia, como la violencia misma.

Un ejemplo; cuando una mamá pierde a su hijo en una tienda, cuando lo encuentra, le grita, le culpa del miedo, actúa con violencia en vez de alegrarse por haberlo encontrado. El miedo, utiliza a las personas y las vuelve agresivas.

Atrévete a encontrarte a ti mismo y cuando lo hayas logrado, te darás cuenta que el mundo y tú giran en la misma sintonía del amor. No vivas para amar, ama para vivir.

El mundo es tuyo y tú eres del mundo, siéntelo, respíralo, disfrútalo y canta con él. Lograrás la paz que será la luz de tu camino.

Un año nuevo comenzará, que sea tu comienzo para encontrarte y decirte  a ti mismo:

Soy una creación de Dios estoy hecho a imagen y semejanza de él, por lo tanto; soy amor y merezco descubrirme, encontrarme y amarme porque nadie más lo hará por mí.

“Dios por delante”

Rocío Martínez Preciado

Presidenta

Los Planes de Alonso AC.

Cel. 4626058359

Correo: [email protected]

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