Libertad

Por Rocío Martínez Preciado

Escuchar la palabra “libertad”, es tan bella como lo que significa “Ser libre”. Hoy en estos días de septiembre en que festejamos y celebramos los mexicanos nuestra libertad, compartiré unas palabras de un sacerdote que me hizo reflexionar la realidad en que ahora vivimos:

¿La libertad d eser mexicano?

“EL ORGULLO DE SER MEXICANO. Hola soy José Ramón sacerdote de San Juan de los Lagos a partir de 14 de septiembre prestaré un servicio en Chad, África, he viajado de México a París y he tomado un tren de París a Bruselas y de lo que me sucedió de París a Bruselas es lo que quiero contarles.

 Compré mi boleto de segunda clase y por supuesto, subo a un tren lleno de pasajeros de diferentes razas, colores, sexos y condición social; llevo tres maletas y cuando al fin me acomodé, no pasaron ni 10 minutos cuando se acercan a mi dos policías aduanales, un hombre y una mujer con pistola a la cintura y preguntan por mi equipaje. Revisión rutinaria me dicen y me llevan al final del carro y  allá me esperaban otros dos entre todos me preguntaron ¿De dónde venía? 

¿A dónde iba? ¿Y por qué iba? ¿Cuánto dinero traía? Le dieron vuelta a mis maletas y es curioso pero solo revisaron a dos personas; ¿Coincidencia? No lo sé, pero la otra persona también era mexicana como yo.

Cuando lo revisaron a él, me preguntaron si veníamos juntos; le dije que no, que solo coincidimos al subir al tren.

Cuando estaban revisando mi equipaje, le pregunte a la mujer policía que cómo era el método que ellos seguían para seleccionar a las personas que revisan y ella me respondió en francés: “Choasire”, que significa que eligen porque algo ven.

Yo no quiero ser malinchista, pero pienso nos eligieron por ser mexicanos ¿Porque a él y a mí? Me preguntaba en el viaje, habiendo tantos pasajeros.

Entonces me surgió otra pregunta ¿Qué imagen tendrán de nosotros? Para habernos elegido cuando había personas de todas las imágenes en ese tren. Vuelvo a remarcar: “habían imágenes de todos” y nos eligieron a nosotros.

Mi mente se volvió una ráfaga de pensamientos sobre cosas que hacemos los mexicanos que nos hacen sentir orgullosos y que las presumimos ante el mundo entero, pues siempre nos identifican por  el sombrerote y el desmadre.

Me entró la sensación de ser culpable por ser mexicano. Nuestro México lindo y querido donde es un país mucho mexicanos y mexicanas defienden el aborto y se sienten de vanguardia y defienden a los perros y proponen su adopción como un acto heroico y cantan el Himno Nacional saludando a la bandera cuando juega la Selección Nacional del Fútbol, sin nunca haber sabido el significado del Himno ni la bandera.

Tanto así que defienden la mariguana a lo mejor por el color verde de la bandera, pero el soldado que Dios dio en cada uno de los hijos de Nuestra Patria, queda reducido a la nada cuando se trata de promover la paz ante tanta violencia producida por el consumo de drogas.

El “soldado que en cada hijo te dio”, es un hombrecito que no tiene ni voz ni voto. Esos mexicanos que al grito de guerra hacen que la tierra retumbe, se han convertido en soldados miedosos y cobardes que se esconden queriendo matar a los NO nacidos porque no pueden defenderse.

Van respetando a esos extraños enemigos que están profanando con sus plantas nuestro suelo empapándolo de sangre y pavimentándolo y tapando sus hoyos con la corrupción. Los “soldados al grito de guerra”, gritan muy fuerte para pasarse un semáforo en amarillo, gritan fuerte para defender su equipo de fútbol.

Son “soldados al grito de guerra” para vociferar el 16 de Septiembre ¡Viva México Cabrones! Sin darse cuenta que nuestro suelo ya ha sido y sigue siendo profanado  por nosotros mismos. “Soldados de guerra que en cada hijo Dios nos dio”, esos soldados al grito de guerra gritan y gritan cada vez más fuerte y a carcajadas para contar chistes donde solamente ahí ganamos los mexicanos y esos nos hace sentir dignos de haber defendido nuestra patria. 

“Mexicanos al grito de guerra”, así no quiero ser mexicano pensaba en el camino: Pero soy mexicano y me gusta ser mexicano y siempre seré mexicano y ahí mismo en el transcurso del viaje decidí algo: Decidí pensar diferente y me di cuenta que no se trata de elegir para gritar tu nacionalidad y tu “libertad” e imponer lo que tú crees que es verdad: Se trata de saber elegir lo que quieres pensar y quieres ser. “Saber elegir para ser un mexicano honesto que empiece por no profanar su propio suelo” 

“Saber elegir por el digno respeto del otro”. No puedo cambiar la imagen que el mundo tiene de nosotros los mexicanos. Ni puedo cambiar el orgullo de esos mexicanos que se liberan gritando ¡Viva México Cabrones! Pero sí puedo cambiar yo mi forma de ser mexicano. “Si puedo respetar mi suelo mexicano y si puedo respetar a cada uno de mis hermanos mexicanos” creo que esa es la forma de exigir respeto de que nos vean bien. Yo quiero invitarte  a gritar ¡VIVA MÉXICO! Gritar no con un sombrero puesto. “Gritemos siendo amables gritemos los colores de nuestra bandera”.

VERDE “Independencia y esperanza” BLANCO “Unidad y Religión” y no se trata de que tengamos una religión todos, sino que seamos honestos con nuestras creencias  y que hagamos de ella por un México mejor. ROJO “La unidad y la sangre derramada” “El águila nuestra herencia azteca”. Yo quiero un México que se respete. Por eso quiero empezar conmigo hagamos un México de respeto empezando por nosotros mismos”.

Reflexión

Esas palabras del sacerdote misionero sobre su trayecto en el tren y su reflexión me hicieron recordar lo que a mí también me sucedió estando en Montreal, Canadá, caminando por una gran avenida. Se encontraba una fila de fotografías aéreas de todo el mundo. De Alaska los glaciares, de Holanda los tulipanes así de cada país fotos bellas con sus títulos. Y cuando veo la de México ¡No pude evitar mi impotencia y dolor ante lo que veía! La foto de mi México su titulo era: “El basurero más grande del mundo”.

Montañas y montañas de basura ¡Wow! Me dije a mi misma, cómo es posible? ¿Porque no  ponen los bosques de Michoacán con el santuario de mariposas monarcas etcétera?  Y tristemente comprendí que tenemos mucho la culpa que nos vean así. “Mas cada problema todo tiene solución”. Comencé también el cambiar por Mi misma estando en México caminando por mi ciudad, un señor adelante de mí, tiro una cajetilla de cigarros al suelo. Yo le llame amablemente y le dije: ¡Señor se le cayó! El señor se detiene levanta la envoltura y dice: Esta vacía y la vuelve a tirar. Yo le respondí, señor: “Su casa y mi casa es el mundo ¡Mantengámosla limpia!”, El señor sonrió apenado y la volvió a levantar. Así como nos unimos a compartir chistes en la red ¿Porque no fomentar y compartir cultura y respeto?

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Estimado lector: Te invito a decir a los demás ¡Tu casa es mi casa y es el mundo! ¡Cuidémoslo, respetémoslo y amémoslo!

Dios por Delante

Rocío Martínez Preciado

Los Planes de Alonso

Presidenta

Cel. 4626058359

Correo: rociomartinezpreciado@hotmail.com

 

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