Un hombre se queda sordo y ciego por trabajar demasiado

12
Foto: Cortesía

Son muy pocas las personas que toman precauciones por los síntomas que puede causar el estrés por trabajo en exceso, algunos porque desconocen que puede causar daños mayores y otros porque no tienen otra opción. Guido Fernández Cornide, argentino, fue víctima del exceso de trabajo, que a sus 35 años lo dejó ciego, sordo y en coma.

Guido Fernández tenía una vida sin horarios, vivía con el teléfono pegado todo el día a la oreja, y solo iba de casa al trabajo y del trabajo a casa. “No desconectaba nunca la cabeza”, ha contado el mismo en una entrevista a Infobae.

Guido trabajaba como productor de televisión en una importante cadena y día tras días se llenaba de mucho estrés, todo esto debido a las exigentes tareas que implica su trabajo. Por lo que este hombre no pensaba en otra cosa que no fuera su trabajo.

Un día trabajaba en el programa ‘Sábado Bus’ cuando una mañana se despertó con dolor de oídos. No le dio mucha importancia y acudió al trabajo como siempre. Aquel día le tocaba grabar en la calle y “hacía un frío terrible”, asegura. Tras esto el médico le diagnosticó otitis, pero él no cesó su ritmo de vida, hasta que una noche su mujer lo encontró en la cama convulsionando, estaba inconsciente y se había orinado encima.

Luego de 21 días en coma inducido, Guido despertó pero de una manera que nadie se esperaba: estaba ciego y sordo. Estuvo hospitalizado durante 4 meses, donde recibió tratamientos, ayuda y apoyo hasta lograr oír nuevamente.

Fueron meses muy fuertes, pero Guido logró recuperarse y dejar el trabajo que lo consumió por completo, ahora tiene su propia productora audiovisual. La historia de este hombre ha dado la vuelta al mundo por su gran significado. Vale la pena compartir.