Este domingo se lleva a cabo la misa del Domingo de Resurrección, día trascendental para la fe católica en elm mundo. En la misa, realizada nuevamenta ante un recinto vacío, el Papa pidió por los afectados por el coronavirus o Covid.19.

Desde una vacía basílica de San Pedro el pontífice pidió por un mundo más solidario frente a la pandemia del coronavirus, una tregua global e inmediata en las guerras y una pronta ayuda humanitaria para los venezolanos.

Eb su bendición Urbi et Orbi dijo: “Queridos hermanos y hermanas: ¡Feliz Pascua! Hoy resuena en todo el mundo el anuncio de la Iglesia: ¡Jesucristo ha resucitado! ¡Verdaderamente ha resucitado!”.

Además le mandó un mensaje a Europa, que “se encuentra frente a un desafío histórico, del que dependerá no sólo su futuro, sino el del mundo entero. Que no pierda la ocasión de demostrar una vez más la solidaridad”.

Recomendó además perdonar o reducir las deudas de los países pobres en medio de esta pandemia global y también invitó a ser menos egoístas.

Hablando al mundo entero desde la tumba de san Pedro en una inmensa basílica vacía, Francisco ha rogado “que Jesús, nuestra Pascua, conceda fortaleza y esperanza a los médicos y a los enfermeros, que en todas partes ofrecen un testimonio de cuidado y amor al prójimo hasta la extenuación de sus fuerzas y, no pocas veces, hasta el sacrificio de su propia salud”, detalló.

El Santo Padre ha animado a las autoridades políticas “a trabajar activamente en favor del bien común de los ciudadanos, proporcionando los medios e instrumentos necesarios para que todos puedan tener una vida digna y favorecer, cuando las circunstancias lo permitan, la reanudación de las habituales actividades cotidianas”.

Francisco se ha dirigido de modo especial a las autoridades europeas, ya que “después de la Segunda Guerra Mundial, este amado continente pudo resurgir gracias a un auténtico espíritu de solidaridad que le permitió superar las rivalidades del pasado”.

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Concluido su mensaje, el Santo Padre ha impartido desde la impresionante soledad de la basílica vacía la bendición “Urbi et Orbi”, a “la ciudad y al mundo” con indulgencia plenaria a quienes deseasen recibirla, incluso aunque no pudiesen verle a través de Internet o televisión.

Aquí te compartimos una galería con varias imágenes de esta misa atípica de Domingo de Resurrección, puesto que se llevó a cvabo nuevamente en una Basílica de San Pedro sin gente pero transmitida por internet.