Quienes no han tenido Covid-19 podrían tener inmunidad al virus

Las personas que no han tenido covid-19 podrían tener inmunidad al virus, debido a que el sistema inmune de algunas personas podría estar familiarizado con el virus gracias a las células T.

Así lo afirma la revista científica ‘Nature’, que de acuerdo a la publicación, el sistema inmune de aquellas personas que no han tenido SARS-CoV-2, podría estar familiarizados con el virus gracias a las células T, lo que reduciría la gravedad de la enfermedad en caso de contagio.

¿Por qué las células T podrían provocar inmunidad al Covid-19?

Las células T son un tipo de glóbulo blanco que dan protección a ciertas enfermedades, entre ellas el cáncer. Son una especie de células inmunes, cuyo principal propósito es identificar y exterminar patógenos invasores o células infectadas, gracias a que su superficie se adhiere fácilmente a las proteínas de estos agentes invasores.

De hecho, han sido empleadas incluso en investigaciones para ayudar a combatir el cáncer, ha informado el Instituto Nacional del Cáncer.

¿Memoria genética ante el SARS-CoV-2?

Debido a que el SARS-CoV-2 es el séptimo coronavirus humano que se ha descubierto y a que forma parte de una familia de coronavirus, los cuales, son causantes del 25% de los resfriados comunes, es posible que exista una reactividad cruzada, fenómeno que explicaría la inmunidad de ciertas pacientes ante esta nueva variante.

Lo anterior sugiere que el sistema inmune de determinados individuos pudo haber estado expuesto a una infección similar; es decir a un coronavirus endémico (un resfriado común) y la memoria genética, utilizó este recuerdo para combatir una nueva infección, en este caso el Covid-19.

Para varios especialistas, no es extraño que algunos individuos tengan células T para atacar al virus del SARS-CoV-2, ya que año con año contraemos resfriados comunes que podrían reactivarse ante una nueva amenaza como el Covid-19.

Por otra parte, varios estudios han mostrado que la gente contagiada con Covid-19 tiende a tener células T que pueden atacar el virus, sin importar si la persona ha experimentado síntomas.

Pero lo más sorprendente de todo, es que se ha encontrado evidencia científica que sugiere que algunas personas ya tenían un grado de resistencia preexistente al virus, incluso antes de que este infectara al primer humano.