La gigante tecnológica Microsoft enfrenta una crisis técnica con la nueva actualización de Windows 11. Tenía que mejorar la seguridad y corregir errores, pero ha terminado provocando un auténtico caos en muchos usuarios, tanto en casa como en empresas.
Los usuarios de Windows 11 reportan múltiples fallas críticas que van desde la aparición de pantallas negras persistentes hasta reinicios infinitos que bloquean el trabajo diario.
La actualización de enero de 2026, diseñada inicialmente para corregir vulnerabilidades, interrumpe actualmente el funcionamiento normal de miles de computadoras alrededor del mundo.
Los expertos en informática señalan que el conflicto surge por una incompatibilidad severa entre el nuevo código del sistema y ciertos controladores de hardware específicos.
Además de los problemas visuales, la aplicación de correo Outlook presenta errores de sincronización masivos que impiden el flujo de comunicaciones en entornos corporativos y domésticos.
En cuanto a si usas Outlook Classic con cuentas POP, el usuario se va a encontrar con que la aplicación parece cerrarse sola, pero el proceso sigue activo en segundo plano, así que no se puede volver a abrir normalmente.
Para los que usan Windows 11 en casa, el primer fallo que se puede que ver es la pantalla negra que aparece de repente. A veces dura unos segundos, otras veces más, y luego vuelve a la normalidad.
Además, algunos usuarios han notificado que su fondo de escritorio se borra y tienen que poner otra imagen desde el menú de personalización. También hay fallos con las carpetas y algunos nombres no se pueden cambiar por un error en los archivos del sistema.
También puede suceder que al apagar la PC de repente se reinicie. Esto ocurre sobre todo en equipos de empresas y en algunos portátiles más modernos.
También te puede interesar: Microsoft dice que falla global de CrowdStrike afectó a 8.5 millones de dispositivos
La parte que más perturba a los expertos es que este tipo de errores ayudan a saltarse una de las barreras básicas de Windows 11: la que esconde dónde está cada parte del sistema en la memoria. Si un atacante logra ver ese mapa, tiene medio camino hecho para colar código malicioso y tomar el control.
El equipo de soporte técnico de Microsoft trabaja a marchas forzadas para lanzar una solución que restaure la estabilidad del sistema operativo en todas las versiones afectadas.
Los foros de ayuda especializada recomiendan a los administradores de sistemas desinstalar manualmente el último paquete de datos si el equipo con Windows 11 presenta inestabilidad o bloqueos recurrentes.
Con información de: ComputerHoy.es

