La Secretaría de Educación Pública (SEP) confirmó la suspensión de clases presenciales en planteles de dos entidades del país como medida preventiva ante un brote de sarampión que representa un riesgo para la comunidad escolar.
La decisión tiene como objetivo reducir contagios y proteger la salud de estudiantes, docentes y personal educativo, mientras se intensifican las acciones de vigilancia epidemiológica y vacunación.
De acuerdo con la dependencia federal, la suspensión no es generalizada y se aplica únicamente en escuelas donde se han confirmado casos de sarampión. En dichos planteles, las y los alumnos continuarán sus actividades académicas mediante modalidades alternativas, principalmente educación a distancia, hasta nuevo aviso.
La Secretaría de Educación de Jalisco informó que 15 escuelas de educación básica suspendieron clases presenciales tras la detección de casos confirmados de sarampión. La medida fue adoptada como acción preventiva debido a que se trata de una enfermedad altamente contagiosa.
Los planteles afectados se localizan en distintos municipios del estado, incluyendo Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque, Tonalá, Tlajomulco de Zúñiga, Tepatitlán de Morelos y Atotonilco El Alto, entre otros. Las autoridades estatales precisaron que las escuelas operarán bajo modalidad a distancia, mientras se evalúa la evolución del brote.
Asimismo, se exhortó a madres, padres de familia y tutores a mantenerse informados únicamente a través de canales oficiales, para evitar la difusión de información no verificada.
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En el estado de Aguascalientes, las autoridades educativas determinaron suspender clases presenciales en escuelas de educación básica, primaria y secundaria donde se confirmaron casos de sarampión. Aunque no se ha establecido un plazo para el regreso a las aulas, la SEP aclaró que la medida se mantendrá vigente hasta que el brote esté bajo control.
Durante este periodo, se reforzarán las medidas sanitarias, así como la supervisión epidemiológica en las comunidades escolares afectadas, en coordinación con las autoridades de salud.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que el sarampión es una enfermedad vírica extremadamente contagiosa, que se transmite por el aire y puede generar complicaciones graves, especialmente en niñas y niños no vacunados.
Entre los síntomas más frecuentes del sarampión se encuentran la rinorrea, la tos persistente, los ojos llorosos y enrojecidos, la aparición de manchas blancas en el interior de las mejillas y una erupción cutánea, que suele manifestarse entre 7 y 18 días después de la exposición al virus.
Con información de Milenio.

