El Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER) emplea la Inteligencia Artificial para detectar el cáncer de pulmón en etapas iniciales. Esta innovación tecnológica permite iniciar los tratamientos necesarios para frenar el avance de la patología de manera oportuna.
Los especialistas del instituto utilizan ahora algoritmos de última generación para analizar tomografías computarizadas con una precisión que supera los métodos tradicionales de observación humana.
Esta tecnología permite que los médicos identifiquen nódulos sospechosos en etapas iniciales del cáncer de pulmón. Incluso cuando estos son casi imperceptibles para el ojo clínico debido a su tamaño reducido, la tecnología ayuda en su detección.
La implementación de estos sistemas digitales busca optimizar los tiempos de respuesta. Además, pretende garantizar que los pacientes reciban una atención oportuna antes de que la enfermedad avance.
La herramienta actúa como un observador especializado que no padece fatiga, lo que permite que las radiografías de tórax revelen anomalías que podrían ser imperceptibles. Además, ofrece una alternativa diagnóstica sólida a través de hallazgos de alta precisión.
Innovación tecnológica para la detección temprana del cáncer
El uso de la Inteligencia Artificial facilita la clasificación de las lesiones pulmonares. Como resultado, se reduce significativamente el número de falsos positivos y procedimientos invasivos innecesarios.
Los radiólogos supervisan cada informe generado por la máquina. También validan los hallazgos para diseñar planes de tratamiento personalizados y mucho más efectivos contra el cáncer de pulmón.
Esta sinergia entre humanos y tecnología aumenta las probabilidades de supervivencia, permitiendo intervenciones quirúrgicas o terapias químicas en momentos críticos del desarrollo tumoral. El instituto reporta que esta herramienta procesa cientos de imágenes en cuestión de segundos.
El software especializado identifica irregularidades como nódulos y genera reportes automáticos en español. Este proceso facilita que el personal del INER determine, de forma inmediata, si el paciente requiere exámenes más profundos, como una tomografía computarizada.
El programa se enfoca primordialmente en personas fumadoras mayores de 50 años. En este grupo de riesgo, localizar el cáncer de pulmón al inicio del proceso biológico representa la diferencia entre la supervivencia y un desenlace fatal.
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Se planea llevar este cerebro digital a clínicas de Tlalpan para que el primer contacto médico ya cuente con ayuda de vanguardia. La detección temprana inicia desde la consulta de medicina general.
En el INER, la IA vive dentro de este visor. El médico solo debe abrir la imagen para que los focos rojos de alerta aparezcan de inmediato en la pantalla, señalando zonas con posibles tumores.
Este visor inteligente vincula la imagen del pulmón con los antecedentes del paciente. Diversos expertos pueden consultar el caso de manera simultánea desde distintos puntos, lo que mejora la precisión en la toma de decisiones clínicas.
Ante esto, urge que las autoridades implementen mecanismos para proteger a los ciudadanos, tales como el rediseño de programas preventivos. Además, se necesita una inversión mucho más visible en equipos médicos y la aplicación estricta de protocolos de tamizaje en poblaciones de alto riesgo.
Los directivos de salud federal pretenden replicar este modelo en otros hospitales regionales. Así buscan democratizar el acceso a diagnósticos de alta precisión para detectar el cáncer de manera masiva.
Con información de: Excélsior
