
Alemania veta venta de Zippel a naviera china Cosco
El Gobierno de Friedrich Merz bloqueó la adquisición pese al aval previo de la Autoridad Antimonopolio alemana
El Gobierno de Alemania, encabezado por el canciller Friedrich Merz, prohibió este miércoles la adquisición de la mayor parte de la empresa logística Zippel por parte de la naviera estatal china Cosco. La decisión responde a temores sobre una creciente dependencia económica y a la posible fragilidad de las cadenas de suministro en el país y en la Unión Europea.
El veto a la venta de Zippel fue confirmado en Berlín por el portavoz del Ministerio de Economía, Tim-Niklas Wentzel, quien explicó que el Consejo de Ministros aprobó bloquear la transacción. Según el vocero, la operación habría profundizado dependencias ya existentes y puesto en riesgo la resiliencia de las cadenas de suministro.
Una decisión que revierte el aval antimonopolio
La Autoridad Antimonopolio alemana había dado luz verde a la operación en febrero, al considerar que los temas de seguridad nacional estaban fuera de su ámbito de competencia. Cosco buscaba hacerse del 80 por ciento de Zippel, firma con sede en Hamburgo especializada en el transporte de contenedores entre puertos marítimos y destinos del interior de Alemania.
Wentzel precisó que Alemania mantiene una postura abierta hacia la inversión extranjera, pero advirtió que algunas operaciones pueden contradecir los intereses de seguridad del país. Según el funcionario, el instrumento legal que permite prohibir ciertas inversiones se aplica en alrededor de 300 casos cada año, aunque hasta ahora solo se han bloqueado ocho adquisiciones en total, ya que cada solicitud se analiza de manera individual.
Antecedente en el puerto de Hamburgo
Cosco ya posee el 24,99 por ciento de una terminal de contenedores en el puerto de Hamburgo, una adquisición que generó controversia en 2022. En aquel entonces, el canciller Olaf Scholz autorizó la operación con la condición de que la participación china se mantuviera por debajo del 25 por ciento, pese a las objeciones de otros integrantes de su gabinete.
El director ejecutivo de Zippel, Axel Plass, señaló tras conocerse el veto que hubieran preferido un resultado distinto, aunque consideran acertada su decisión empresarial original. Plass añadió que las operaciones diarias de la compañía continuarán con normalidad. Zippel transporta mercancías por mar, carretera y vía férrea hacia los puertos de Hamburgo y Bremerhaven, y cuenta con aproximadamente 350 empleados.
Los gobiernos europeos muestran cada vez más cautela frente a las inversiones de empresas chinas de propiedad estatal en infraestructuras de transporte y logística, ante el temor de que este tipo de operaciones otorguen acceso a información sensible sobre cadenas de suministro y generen dependencias estratégicas.
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Fuente: DW Español


