La tragedia sacudió a la ciudad de Belo Horizonte, Brasil este jueves cuando el colapso repentino de un edificio de cuatro pisos provocó la muerte de al menos seis personas.
El inmueble, ubicado en el sureste de Brasil, albergaba una residencia para ancianos, una clínica estética y varias viviendas particulares en su estructura.
Los equipos de rescate confirmaron que 29 personas se encontraban dentro de la edificación en el momento del siniestro, ocurrido durante la madrugada mientras la mayoría de los residentes dormía.
El Cuerpo de Bomberos de Minas Gerais desplegó de inmediato un operativo masivo para localizar a seis ciudadanos que permanecen desaparecidos bajo una montaña de escombros.
Los rescatistas trabajan incansablemente entre vigas de hierro retorcidas y bloques de concreto para hallar señales de vida en el área afectada.
Hasta el momento, los efectivos han logrado sacar con vida a ocho personas, a quienes trasladaron de urgencia a hospitales cercanos para recibir atención médica especializada por diversos traumatismos.
Vecinos de la zona desempeñaron un papel crucial durante los primeros minutos del derrumbe al auxiliar a nueve personas que lograron salir por su propio pie. Entre los supervivientes iniciales se encuentran dos cuidadores y siete adultos mayores que ocupaban una sección del edificio que no sufrió un impacto directo.
Las imágenes del operativo muestran momentos de profunda emoción, como el rescate de un niño de dos años que salió consciente y con signos vitales estables de entre las ruinas.
El portavoz de los bomberos, Henrique Barcellos, informó a los medios de comunicación que el edificio contaba con todos los permisos de funcionamiento en regla.
A pesar de esta legalidad administrativa, las autoridades iniciaron una investigación técnica profunda para determinar si fallas estructurales o factores externos causaron el desplome.
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Más de 40 bomberos, apoyados por perros entrenados en búsqueda y rescate, dirigen los esfuerzos en el sitio del desastre para agotar cualquier posibilidad de encontrar sobrevivientes.
La movilización incluye a equipos especializados que recientemente atendieron la emergencia en Juiz de Fora, donde las lluvias torrenciales provocaron deslizamientos mortales la semana pasada.
Esta experiencia previa permite a los rescatistas actuar con mayor precisión en la remoción de escombros pesados y el apuntalamiento de estructuras colindantes.
La comunidad local mantiene una vigilia constante cerca del perímetro de seguridad, aplaudiendo cada vez que los brigadistas logran extraer a una persona herida de la zona de impacto.
Con información de: El Heraldo México

