Líder de CTM financia tras las rejas campaña contra Capella

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El secretario general de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), Isidro Santamaría Casanova, actualmente encarcelado por la justicia federal, acusado de trata de mujeres, mantiene una guerra de golpeteo mediático a través de un lacayo en contra del actual secretario de Seguridad Pública, Alberto Capella Ibarra, por afectar a los intereses de sus socios, perseguidos igualmente por tráfico de personas, drogas y otros delitos.

Su “pelele”, quien recibe las órdenes desde detrás de las rejas para financiar y fomentar las campañas en medios de comunicación es Bernardo Peón Cardín, delegado de la CTM con nexos con el crimen organizado, quien asesora y auxilia a sus socios, de la mafia rumana, para que se hagan de víctimas y acusen un supuesto hostigamiento.

Por décadas, Santamaría Casanova amasó fortuna a través de la negociación de los contratos colectivos de los trabajadores de la gastronomía, al igual que de las cuotas de sindicatos de transporte, construcción y muchos otros rubros. Eternamente reelecto junto a una camarilla de delegados que también se dan una vida de lujos, este dirigente usó el voto corporativo de sus agremiados como ficha de cambio para obtener favores políticos en el PRI, logrando varias regidurías para sus allegados a lo largo de los años, incluida la de su hermano, Miguel Santamaría, en Cozumel.

Según el Registro Público de la Propiedad, Santamaría Casanova cuenta con 70 propiedades en Benito Juárez, muchas obtenidas por el sindicato, pero escrituradas a su nombre. Además, es socio mayoritario en cuatro empresas, abiertas con parientes suyos, incluida, en la mayor de las ironías, una outsourcing, la tan odiada “pagadora” que supuestamente su sindicato combate.

Pero esto no parecía ser suficiente, pues también se le conocía como uno de los principales poseedores de “giros negros”, centros nocturnos de dudosa reputación, en donde se dan Table Dance, pero también prostitución, venta de drogas y otros ilícitos.Al conocido El Ejecutivo, Isidro Santamaría también sumaba el Divas y el Dassan, en plena Zona Hotelera de Cancún.

Fue este último “antro” el que significó su fin como hombre libre, pues allí la Fiscalía General de la República encabezó un operativo en el que liberó a 55 mujeres, todas ilegales, retenidas contra su voluntad, parte de una red de trata y prostitución. Aunque el líder sindical intentó distanciarse, inventando contratos de arrendamiento y colocando a otros como administradores, se giró la orden de aprehensión en su contra.

Increíblemente, en la CTM se le mantiene como secretario general, incluso encarcelado y en otro estado, enviando a emisarios a visitarlo al Cereso a que brinde sus indicaciones. Uno de estos secuaces es el coordinador Bernardo Peón Cardín.

Este cancunense, que de forma lacayuna tiene en su perfil de Facebook un mensaje en apoyo a su jefe (“Las personas felices son las que tienden su mano al caído”, reza su refrán), está detrás de una campaña activa en contra del actual secretario de Seguridad Pública, Jesús Alberto Capella Ibarra, al promover de manera activa una campaña de firmas en la plataforma web Change.org, para su destitución. También supervisa la redacción de filípicas y publicaciones contrarias a este funcionario, que al parece ya toca los intereses de sus asociados y de Santamaría Casanova.

Los antecedentes de Peón Cardín no son buenos, al sospecharse, igual que su jefe, nexos con el crimen organizado, a través de los centros nocturnos que administra.

Su sobrino, Luis Fernando Peón Cardín, fue ejecutado en julio de 2018. El joven, a quien se le apodaba “Kirby”, fue “levantado” en Cancún y su cuerpo fue hallado envuelto en una sábana, en la carretera rumbo a Puerto Morelos. Ese mismo día, ingresaron personas a la casa de Berdardo Peón Cardín, supuestamente a asaltar, aunque se trataba de sicarios que amenazaron a todos los del lugar y se llevaron diversos papeles y documentos.

Ahora, este coordinador sindical con nexos con el crimen organizado, actúa por órdenes de un traficante de mujeres encarcelado, para concertar un ataque en contra del jefe policiaco del estado, al auxilio de integrantes de la mafia rumana, quienes se han hecho pasar por “empresarios” para querellarse en contra de la autoridad y también encabezar golpes mediáticos.

En este punto, cabe recordar que unos falsos empresarios de origen rumano, investigados por autoridades estadounidenses de liderar una red de clonación de tarjetas de crédito, firmaron un documento en donde acusan a Capella Ibarra de hostigarlos, luego de que la casa del presunto líder criminal, Florian Tudor, fuera cateada por autoridades de la Fiscalía General de la República, con base en una orden judicial, después de la captura de su hermano en Los Cabos, quien estaba a la cabeza de una célula delictiva. Él ya fue extraditado y sentenciado por una corte de Nueva York.
Dios los crea y el diablo los junta.