Cancún.- Amigos de Sian Ka´an, en conjunto con otras organizaciones de todo el país, invita al gobierno federal a evitar que se sigan contaminando los cuerpos de agua del país.

Pide, entre otras cosas, que la NOM 001, que es la que evalúa el estado del agua en el país, sea cambiada, pues no puede haber un solo criterio para analizar regiones tan diversas. Además, urge a tener un sistema más transparente que permita saber a la población sobre los monitoreos al líquido.

“Nos estamos sumando para hacer un llamado a la sociedad y al nuevo gobierno federal para impulsar cambios que han estado pendientes por mucho tiempo y trabajar con mayor intensidad para reducir la contaminación del agua en todo el país”, señala el biólogo Gonzalo Merediz Alonso, director de la ONG en conferencia de prensa.

Lo que estas organizaciones solicitan es que se mejore el marco normativo del manejo de las aguas residuales, de las aguas industriales, mejorar los parámetros de contaminación que se permiten en las aguas que se liberan a las aguas nacionales.

“El tener acceso al agua es un derecho humano, está plasmado en la Constitución y tenemos que hacer valer este derecho”, sentenció.

Otro aspecto que debe ser mejorado es el monitoreo del agua en todo el país, para que la sociedad pueda incidir más en las políticas públicas.

“Hay esquemas participativos mejor desarrollados que permitan. la población acceder a la información sobre la calidad del agua en ríos lagos, acuíferos y en el mar”, abundó.
Destaca que en Quintana Roo llevan un tiempo trabajando el tema, pero siempre se “topan con pared”.

“Hay resistencia de grandes conglomerados privados y públicos en todo el país para realizar cambios en la Norma Oficial, la NOM 001”, complementa.

A la par de este evento en Cancún también habría otros similares en Guadalajara y Saltillo.

El objetivo es lograr un movimiento a nivel nacional.

“Para nosotros en Quintana Roo es importante sumarnos a este movimiento nacional, porque los parámetros de la NOM 001, por ejemplo, de los distintos nutrientes que se liberan en las aguas residuales son altos para lo que el sistema cárstico y calcáreo de la península permite; demasiado altos para la salud de acuíferos y arrecifes”, expresa.

La norma debe entender que hay diversidad y no puede tener los mismos parámetros para todo el país, “para Sonora, Chihuahua, la Ciudad de México y para la península de Yucatán. Tenemos realidades sociales y ambientales muy distintas”.

Hay problemas muy evidentes en algunas regiones, pero los problemas más graves están en el subsuelo. Además, concluye, hace falta educar y concientizar a la población de contaminar menos.