Tren Maya
Tren Maya

El Tren Maya es el proyecto más ambicioso del gobierno federal, en el cual se invertirán millones durante los próximos años, y aunque hay quienes están ansiosos porque la obra se concluya y pueda operar, hay quienes piden que antes de las que obras sigan avanzando se hagan todos los estudios correspondientes para evitar cualquier tipo de afectación.

Una de las instancias que ha hablado sobre el tema es el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el cual dice que no debería haber obra sin antes hacer un estudio detallado de todas las áreas por donde piensa pasar el tren, y es que dice, si no se tienen cuidado se podría dañar a los sitios arqueológicos cercanos a la ruta.

En enero de este 2020 el Consejo de Arqueología del INAH determinó que el Tren Maya es viable, pero a la vez dijo que tiene que haber programas y trabajos arqueológicos apropiados para evitar las afectaciones al patrimonio.

Ruta del Tren Maya
Ruta del Tren Maya

De acuerdo con lo que plantea la ley, será el INAH el que deba verificar que el proyecto es factible. Para ello se solicitó una investigación con sobrevuelos LIDAR, una técnica de teledetección óptica, la cual permite obtener una muestra densa de la superficie y detectar la concentración de vestigios culturales.

Y es que recordemos, que no solo se habla de los sitios arqueológicos ya conocidos, sino incluso de muchos que siguen ocultos en la selva y la zona sureste, y que tambiñen podrían ser afectados si resulta que están en zonas cercanas a donde cruzará el Tren Maya.

ESTUDIOS PRELIMINARES

Hasta el momento, de acuerdo a los datos que tiene el INAH, la obra incidiría en 31 zonas arqueológicas abiertas; 19 con algún tipo de visita; mil 773 sitios arqueológicos de diversas características, inscritos en el Registro Público de Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos, Históricos y Paleontológicos. Y además del patrimonio arqueológico, también se toma en cuenta que cruzaría cerca de 42 cenotes.

Apenas e inicios de junio el INAH y el Tren Maya suscribieron un convenio, mediante el cual se acordó que el Instituto llevará a cabo un análisis regional del sureste mesoamericano del proyecto marco de salvamento arqueológico; sería una etapa de prospección y gestión de datos.

Esta etapa incluye recorridos y excavaciones controladas, así como el análisis de datos de los sitios arqueológivos y todos los resultados que ofrezcan los vuelos con drones en la zona y demás acciones que realicen.

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En teoría, de los resultados que arrojen estos estudios depende que el INAH dé o no el visto bueno a los trabajos del Tren Maya en Quintana Roo, Yucatán, Campeche, Chiapas y Tabasco.

En resumen el trazo del megaproyecto pasa cerca de poco más de 3 mil sitios arqueológicos inscritos en el Registro Público de Monumentos y Zonas Arqueológicos e Históricos del INAH. Estos se diversos tañamos; pueden ser desde concentraciones de materiales y sitios de carácter gráfico-rupestre, monumentales arqueológicos o paleontológico y algunos immuebles. Será importante determinar si los trabajos pueden o no afectarles.

Lo que se busca es lograr el desarrollo por medio del Tren Maya pero que esto no afecte ni al medio ambiente ni al patrimonio histórico de México.

Con información de El Economista.