Víctima de violación en Playa huyó del estado ante nula respuesta de Fiscalía

Playa del Carmen.- De los cuatro casos de violencia de género que ha atendido la asociación “La Fuerza de Minerva”, solo dos fueron atendidos debidamente por la Fiscalía General del Estado, en tanto que los otros dos quedaron estancados, una de las víctimas incluso huyó de Quintana Roo, temiendo por su vida.

Lo anterior lo dio a conocer la presidenta de esta asociación, Sonia López Cardiel, quien lamentó el lento e indiferente actuar de la Fiscalía General del Estado, pues la única manera en que se logra un avance para conseguir un castigo hacia el agresor es presionando a través de un abogado.

En el caso de la mujer que huyó, la también ex diputada local comentó que no contaba con dinero para un abogado, por lo que tenía que ir en persona a preguntar por su expediente, recibiendo largas e indiferencia por parte de los funcionarios.

La activista responsabilizó de esta situación a la titular de la Fiscalía Especializada en Delitos contra la Mujer, Lizbeth Lugo Hernández, aunque mayormente al fiscal general, Oscar Montes de Oca, por no disponer de suficientes recursos y no sensibilizar a su personal en la atención a víctimas, que vuelven a ser victimizadas cuando acuden por ayuda.

Sin embargo, aseguró que sabe que no tienen capacidad para atender todo el rezago que arrastran, con casos archivados desde hace mucho tiempo, por lo que ya tuvieron un acercamiento con el fiscal y esperan auxiliar en esta labor, mediante la firma de convenios.
“Estamos con ciudadanos vigilantes, con psicólogos, asesoría con abogados”, comentó. “Si sabemos que no tiene la capacidad, por el motivo que sea, tenemos que participar también; solo verlos es hacerse cómplice”.

En este sentido, comentó que uno de los principales problemas de la sociedad moderna es la falta de empatía, el no querer involucrarse si no sufren una situación directamente.

“Debemos decir que esta ciudad es nuestra, sin importar de dónde vengas. Soy de la Ciudad de México, pero no me considero de allá. Tengo 32 años aquí y yo amo Playa del Carmen. El no hacer nada es caer en la complicidad”, enfatizó.