Diseñan ropa hecha de gelatina capaz de derretirse para combatir el ‘fast fashion’

Un diseñador islandés ha creado ropa hecha de gelatina, la cual, puede derretirse para formar una nueva prenda. ¿Su intención? Combatir el ‘fast fashion’.

Se trata de Valdís Steinarsdóttir, un innovador diseñador islandés preocupado por combatir los daños ambientales provocados por el ‘fast fashion’ y desperdicios textiles. Por lo que ha diseñado ropa hecha de gelatina, la cual, puede derretirse para formar una nueva prenda.

Valdís Steinarsdóttir diseña a partir de gelatina o agar y llevó la propuesta al festival DesignMarch en Reykjavík, capital de Islandia; y quien ha creado una gama de prendas traslúcidas hechas con:

  • Gelatina o agar, un agente derivado de las algas rojas
  • Colorante de cochinilla natural
  • Alcohol de azúcar, para crear diferentes niveles de flexibilidad
  • Por la naturaleza de sus materiales, cada prenda gastada puede derretirse para crear un modelo nuevo.

“Este método de hacer ropa definitivamente nos desafía a detenernos y repensar nuestros métodos de fabricación actuales. Propone una técnica que elimina el exceso de desechos y materiales sintéticos”, expresa Valdís Steinarsdóttir.

En la industria textil tanto producción como consumo, ha causado un daño ambiental mayor. Incluso se estima que anualmente, ésta genere más de 60 mil millones de metros cuadrados de desechos. Debido a esto, cada vez hay más diseñadores preocupados por modificar el ciclo y disminuir los desperdicios y contaminantes que se generan.

¿Cómo se elabora la ropa de gelatina?

Valdís detalló en entrevista para Dezeen cuál es el proceso de elaboración de cada prenda de ropa hecha de gelatina. Según explicó, todo es con base en un molde ajustable a tallas y modelos. Primero se hace la mezcla de materiales, a altas temperaturas.

Luego se cuela directamente en un molde con la forma de la prenda terminada para no generar desperdicios de tela. El material se deja curar y solidificar durante aproximadamente un día aunque no necesita costuras. Y finalmente, la prenda tiene una textura parecida al plástico; además, durará “bastante tiempo”.

“Si el usuario se cansa de ellas o comienza a notar el desgaste, el material simplemente se puede calentar a una cierta temperatura, volver a licuar y volver a fundir en un artículo nuevo”, comentó Valdís Steinarsdóttir. O, en su defecto, dejar que la prenda se biodegrade.

Por el momento, los diseños sólo están enfocados en blusas y tops. No obstante, está experimentando con cultivos simbióticos de bacterias y levaduras para fabricar más prendas.

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