Luego de varios problemas económicos, el joven logró entrar a la Universidad de Harvard donde estudiará Derecho. Sin duda la inspiradora historia de un joven que no se quedó con los brazos cruzados ante la adversidad. 

Se trata de Rehan Staton, un joven de 24 años de la localidad de Bowie, en el estado norteamericano de Maryland que todos los días se levanta a las 4 de la mañana para trabajar como recolector de basura y así poder ganar su sustento, pagar sus estudios y ayudar económicamente a su familia.

Pero a partir del próximo otoño boreal su vida experimentará un drástico cambio, ya que acaba de ser admitido como estudiante de derecho en la prestigiosa Universidad de Harvard.

Desde pequeño, la vida de Rehan se tornó complicada desde sus primeros años, pues su madre lo abandonó de niño, por lo que su padre se hizo cargo de él y de su hermano mayor. Durante su corta vida, el joven y su familia pasaron por serios problemas económicos, por lo que las artes marciales y el boxeo se convirtieron en su distractor y consuelo.

Rehan se entrenaba para ser un boxeador profesional en la escuela secundaria, sin embargo, una grave lesión en el hombro lo dejó fuera del ring, para siempre.

Posteriormente consiguió trabajo como recolector de basura, en la compañía Bates Trucking & Trash Removal, pero cuando sus compañeros se percataron de su intelecto hablaron con hablaron con Brent Bates, el hijo de los dueños de la compañía.

Fue así como Bates llevó a Rehan la Universidad Estatal de Bowie para encontrarse con un profesor, quien apeló para que estudiará en la institución. Dos años después de excelente rendimiento en Bowie, Rehan se transfirió a la Universidad de Maryland, donde se graduó en 2018.

Ya para 2019, Rehan trabajó en consultoría política con Robert Bobb Group, una firma en el centro de DC, mientras estudiaba para el LSAT.

Pero su historia no terminó aquí, esta inspiradora dedicación por salir adelante lo llevó muy lejos. Lo admitieron en las escuelas de derecho de Harvard, Columbia, la Universidad de Pensilvania, la Universidad del Sur de California y Pepperdine esta primavera.

“Cuando miro hacia atrás a mis experiencias, me gusta pensar que saqué lo mejor de la peor situación ”, dijo Stanton. “Cada tragedia que enfrenté me obligó a salir de mi zona de confort, pero tuve la suerte de tener un sistema de apoyo que me ayudó siempre a prosperar en cada dificultad”.

Staton es especialmente agradecido al tiempo que trabajó como recolector de basura, donde recibió un apoyo que nunca en su vida había recibido.

Ahora, quiere trabajar para transmitir ese tipo de apoyo que él recibió a otros jóvenes, ofreciendo asesoramiento universitario y tutorías a quienes enfrenten diferentes adversidades en su vida.