Rocío Martínez Preciado

Hay personas que me hacen valorar mi vida, que me enseñan a levantarme cuando a veces me caigo, personas que traen en sus manos, no lo que les sobra, si no lo que comerán, y están dispuestos a compartirlo.

Como la ocasión en que una señora que vendía globos en la plaza me extendió un billete de 20 pesos, mientras yo vendía galletas en mi stand de Los Planes de Alonso, y me dijo: Tenga señora, es mi primera venta y es para los niños con cáncer. ¡Wow!, se me iluminó una sonrisa, no solo en mis labios, si no en mi corazón.

Esa señora que se veía humilde en su forma de vestir, era rica por el valor de su vida, compartiendo no lo que le  sobra, si no lo que tiene para su día, ¡Viva la vida!

La vida es bella, y más cuando te detienes a ver esos actos de amor, otro ejemplo de ello es cuando me llamó Juanita, una señora de México mamá de Felipe, “señora Rocío, yo vendo frituras, y quiero decirle que le enviaré $500 pesos que le reuní para que otros niños vayan al mar, así como fue mi hijo Felipe, quiero que ellos también sean felices.

¡Dios mío, viva la vida!, una señora cuyo esposo la abandonó, que su hijo se está curando de cáncer, me habla para decir que reunió dinero de su venta para dar a otros niños, es el milagro de dar, es la paz que sentirás en tu alma.

Karina, una hermosa señora de Manzanillo, me dijo: Rocío, yo me estoy curando de cáncer, mi esposo y mis hijos me abrazan y sostienen, Dios ilumina mi camino, por eso deseo ayudarla cuando venga a Manzanillo con sus niños, y dar algo de mi para ellos.

¡Señor nunca dejas de sorprenderme!

Gracias por estos ángeles en la tierra, que nos dicen que sí se puede, porque nunca sabes lo fuerte que eres, hasta que ser fuerte es tu mejor opción, ¡Viva la vida!, lo primero es soñar como si fueras eterno, vivir es una oportunidad, ahora actúa, que la vida es una obra sin ensayo.

¡Jamás te rindas! el fracaso solo existe si te rindes, ¿Si  no has venido a darlo todo?  ¿Entonces a que has venido? ¡Viva la vida! vive haciendo lo que amas y no permitas, que otros te digan lo que debas hacer. El mayor riesgo en la vida será no asumir los riesgos, construye tu castillo, no importa que sea un ladrillo a la vez, en él vivirá la persona extraordinaria que eres.

Sé como los árboles que desprenden las hojas viejas y vuelven a empezar. ¡No te limites, engrandécete! Vive por ti y por aquellos por los que darías la vida; lánzate, Arriésgate, vive de acuerdo a tu fe no de acuerdo a tus miedos.

Comprende que no existe una fórmula para vivir, por eso deja de contar los días y has que cada día cuente, vive hasta quedar sin aliento, que la vida favorece a los que creen. Aun con lagrimas en los ojos o con la luz de una sonrisa, deja que la vida te sorprenda, porque lo hará.

Dios confía en ti, te ama y tiene un plan divino para ti, escucha a tu corazón y vive la vida, tú existes y eso ya es para sonreír y dar gracias, no permitas que nada ni nadie detenga tus pasos, voltea hacia atrás y deja huella en tu camino, no pases desapercibido, sé una luz para ti y para todos los que se encuentres a tu paso; un abrazo, una sonrisa no cuesta nada. Y obtienes tanto.

Gracias Dios por permitirme compartir con los lectores la riqueza espiritual de mi prójimo que es la que guiará nuestra vida hasta que regresemos a ti.

¡Dios por delante!

Rocío Martínez Preciado

Presidenta

Los Planes de Alonso

Cel. 4626058359

Correo: [email protected]

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