¿Quiénes son las “nenis” y por qué nació ese término?

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Foto ilustrativa: Captura de un video donde se ve cómo una vendedora ambulante reta a un policía a golpes en el metro de la CDMX.

México.-En redes sociales se ha viralizadola palabra “nenis”, pero ¿Qué significa ese término y por qué nació?

Todo comenzó porque los cibernautas en su mayoría hombres, comenzaron a burlarse de las mujeres que venden productos diversos a través de redes sociales, entre ellos: ropa y zapatos de segunda mano, accesorios, maquillaje, artesanías, comida, entre otras cosas que se entregan en diversos puntos de las urbes y en la Ciudad de México, en las estaciones del metro.

El término se toma de la cordialidad con la que tratan las mujeres a sus clientas o clientes para negociar la compra-venta o trueque de productos. “¿Qué precio tiene, neni?”, “¿En dónde tregas chula?”, “Gracias ‘neni'”.

De ahí es que quienes se burlan de esta forma de hacer negocio o trueque, siendo despectivos o según algunas integrantes del movimiento feminista, hasta misóginos y todo esta ha provocado opiniones divididas.

Ellas opinan

Al respecto de “Las nenis”, Mariía José B.A., escritora e integrante de Trueka y Venta Feminista escribió: ” La pandemia ha cambiado nuestras vidas, estamos llenos de ejemplos negativos, ya que de la mano del miedo y la enfermedad aparecieron el aislamiento, el desempleo, la falta de espacios lúdicos, la violencia doméstica, el cierre de escuelas y el home office. Y como una respuesta, como una flor en la banqueta y de parte de las más afectadas por estas cuestiones, es decir, las mujeres surge, una respuesta: ‘las nenis’”.

“El vocablo nace del trato amable con el que se comunican con sus clientas y aunque trataba de ser peyorativo por cuestiones de misoginia o clasismo, va volando a la reivindicación ya que se ha demostrado que son un excelente ejemplo de organización, creatividad y trabajo”, añade.
Además, agrega: “Todas las vendedoras que hacen esto de manera independiente gestionando su tiempo e ingresos cumplen con el primer punto: se crean sus propias oportunidades y si no son abusivas con los precios ni reciben ayuda o a ésta le pagan y la tratan de un modo justo, también están poniendo a los individuos al centro, las que ponen en circulación artículos usados o son éticas en la creación de sus productos están haciéndole un favor al medioambiente, mucho más notorio que no usar popotes y las que se organizan y autorregulan bajo preceptos feministas además practican al mismo tiempo todos los valores mencionados encima y se protegen de la violencia de los desconocidos del género masculino en sus transacciones”.

Mientras que Joss Ontiveros, vendedora e integrante de Trueka y Venta Feminista  difiere un poco sobre eso de “la reivindicación económica”. “Aclaro que la realidad es, las actividades a las que hemos tenido que recurrir debido a la pandemia (e incluso antes de ella) son parte de nuestra realidad. Los tratos que brindamos entre nosotras son realidad. Pero creo que sí podríamos preguntarnos acerca del nombramiento, ¿desde dónde surgió? Porque personalmente, hablo por mí, no lo he visto en otro lado más que en memes justamente con tendencia misógina, como el de ‘mamá luchona’ y que poco a poco se ha ido adoptando por las mismas mujeres vendedoras”.

Para Joss, ningún término cambia nuestra realidad, “amo que construyamos lazos entre nosotras y que justo nos esté ayudando a sobrellevar esta situación. Nombrémonos así entonces como es la realidad, mujeres trabajadoras”.
Por otro lado, Aline Magaña asevera: “¡Genial!, ahora hay otra palabra para burlarse y nombrar peyorativamente a las mujeres. Es para las mujeres que hacen ventas por internet. O sea, ellas llevan la papa a su casa muchas veces totalmente solas ¿saben por qué? porque muchos hombres no asumen su responsabilidad como padres. Para ellos no hay un nombre específico, se van y listo, para las que tienen que asumir la maternidad solas la forma de nombrarlas es ‘mamá luchona’, ah, pero si se gana la vida vendiendo, ahora, además, también es ‘neni'”.

“Y, bueno, aunque no sean mamás, sí llevan algo de lana a sus casas vendiendo, también son nombradas así, porque hay que burlarse siempre de las mujeres. ¡No inventen!

Ellas no se detienen con las crisis, la pandemia, ni con nada. Son cariñosas, acercan sus productos a sus clientes y generalmente dan a precios muy competitivos o por debajo de los precios de las grandes tiendas. Pero -claro- hay que ponerles un nombre y hacer mofa de ellas ¿cómo chingados no?”, añade.