Estados Unidos confirmó el envío del portaaviones USS Abraham Lincoln a Medio Oriente ante el conflicto con Irán. El grupo de ataque suma aproximadamente 5 mil 700 efectivos y cuenta con escolta nuclear, incluyendo destructores y al menos un submarino. La medida busca reforzar la seguridad regional en un escenario considerado de alto riesgo.
El presidente Donald Trump ordenó redirigir el portaaviones que operaba en el Mar del Sur de China, hacia dicha región. Según reportes, ya se encuentra en tránsito o arribando al Mar Arábigo, dentro del área de responsabilidad del Comando Central de Estados Unidos.
El grupo de ataque incluye la ala aérea del portaaviones, con más de un centenar de naves de combate y vigilancia, entre ellos F/A-18E/F Super Hornets, F-35C Lightning II y EA-18G Growlers. La flota cuenta además con destructores de misiles guiados y un posible submarino nuclear, lo que aumenta la capacidad ofensiva y defensiva de la misión.
La presencia del portaaviones coincide con un aumento de tensiones entre Estados Unidos e Irán. Entre los factores están la represión de protestas internas en dicha nación, preocupaciones sobre su programa nuclear y la actividad de grupos aliados.
La Casa Blanca mantiene abiertas todas las opciones de acción, incluyendo posibles operaciones militares, aunque por el momento el desplazamiento se interpreta como una medida de amenaza.
Un posicionamiento estratégico
El tránsito del portaaviones tomó cerca de una semana desde el Indo-Pacífico y se estima que se posicione en el Golfo de Omán o el Mar Arábigo.
Paralelamente, Estados Unidos reforzó la región con aviones F-15E Strike Eagle y ejercicios de preparación para aumentar la capacidad de respuesta frente a cualquier eventualidad.
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Fuentes aseguran que el despliegue no constituye un ataque inminente, sino un posicionamiento estratégico. Al llegar al área, el portaaviones se sumará a otras unidades navales en la región, consolidando la presencia de Estados Unidos y aumentando la seguridad de rutas marítimas críticas.
El portaaviones USS Abraham Lincoln representa un componente central del poder naval de Estados Unidos. Su llegada a Medio Oriente refuerza la proyección militar y demuestra la capacidad de respuesta rápida en un contexto de riesgo elevado.
Con información de The New York Posts

