Nace la hija de Meghan y Harry; la nombran como la Reina y Lady Di

94

Meghan Markle ha dado a luz a una niña, a la que ella y su marido, el príncipe Harry, le han puesto el nombre de la reina Isabel y la princesa Diana.

La duquesa británica de Sussex ha dado a luz a su segundo hijo, una niña, a la que ella y el príncipe Harry, han nombrado como la reina Isabel y la princesa Diana:

Lilibet “Lili” Diana Mountbatten-Windsor nació el viernes en el Hospital Cottage de Santa Bárbara, en California, con la presencia de Harry.

El nacimiento de Lilibet llega a un año tumultuoso para la pareja, que ha abandonado sus funciones reales y se ha trasladado a Estados Unidos para llevar una vida más independiente, aunque rara vez seles ha visto fuera de la luz pública.

El primer hijo de Harry y Meghan, Archie, nació en 2019.

“El 4 de junio fuimos bendecidos con la llegada de nuestra hija, Lili. Ella es más de lo que podríamos haber imaginado, y seguimos agradecidos por el amor y las oraciones que hemos sentido desde todo el mundo”, dijeron Enrique y Meghan en un comunicado.

“Gracias por su continua amabilidad y apoyo durante este momento tan especial para nuestra familia”, agrega.

Por su parte, su secretario de prensa, aseguró que tanto la madre como el bebé se encontraban bien y estaban de vuelta en casa.

Lilibet era el apodo de la reina Isabel en su infancia. La decisión de Harry y Meghan de nombrar a su hija con el nombre de la monarca de 95 años se conoce menos de dos meses después de la muerte de su marido, el príncipe Felipe, la figura patriarcal de la familia real.

Diana, exesposa del príncipe Carlos y madre de Harry y de su hermano mayor William, murió en un accidente de tráfico en París en 1997.

A sus 39 años, Meghan anunció que esperaba una niña durante una explosiva entrevista en la televisión estadounidense en marzo con Oprah Winfrey, en la que acusó a la familia real de racismo y dijo que había tenido ideas suicidas en los primeros días de su matrimonio.

Dicha entrevista provocó una crisis en la familia, profundizando la ruptura entre Harry y William, y con su padre, el príncipe Carlos, heredero del trono.

Además Harry, de 36 años, ha hablado recientemente de cómo el trauma de la pérdida se agravó cuando tuvo que caminar, siendo un niño de 12 años, detrás del féretro de su madre Diana en su cortejo fúnebre bajo la mirada de los medios de comunicación de todo el mundo.