
Occidentales se mudan a Rusia buscando valores tradicionales
Un visado especial atrae a ciudadanos de países como Estados Unidos, Canadá y Reino Unido que buscan una sociedad alineada con sus convicciones religiosas y familiares.
Un número reducido de ciudadanos procedentes de países como Estados Unidos, Canadá, Reino Unido y diversas naciones europeas ha tomado la decisión de mudarse a Rusia motivados por la búsqueda de una sociedad que consideran más apegada a los valores religiosos y familiares tradicionales. La migración occidental a Rusia configura un fenómeno inusual en un contexto de aislamiento internacional creciente para ese país.
El visado de valores compartidos, puerta de entrada al país
En 2024, el gobierno ruso introdujo una modalidad migratoria conocida como visado de valores compartidos, a veces denominado visado «anti-woke». Este documento ofrece residencia temporal de hasta tres años a ciudadanos de 47 naciones que Moscú clasifica como «no amistosas».
A diferencia de otros esquemas migratorios convencionales, este visado no exige exámenes de idioma, historia ni legislación rusas al momento de solicitarlo. Los interesados deben declarar que comparten los valores espirituales y morales que el Estado ruso promueve, y manifestar su rechazo a lo que el Kremlin denomina «ideología neoliberal destructiva». El costo administrativo es de aproximadamente 22 dólares estadounidenses, además de someterse a controles médicos y de antecedentes penales.
Tras cumplir los tres años, los titulares de este visado deben tramitar un permiso de residencia permanente —que sí implica pruebas de idioma e historia— o abandonar el territorio ruso. Las autoridades rusas reportaron cerca de 3,400 solicitudes hasta la primavera de 2026, aunque esa cifra no ha podido verificarse de forma independiente y no especifica cuántas fueron aprobadas.
Entre expectativas y realidades cotidianas
Quienes toman esta decisión suelen expresar desencanto con la polarización política, los cambios culturales o el nivel de vida en sus países de origen. Empresas especializadas en reubicación y creadores de contenido en internet han construido un ecosistema que proyecta a Rusia como un destino seguro y con cohesión familiar.
📰 Tu edición de hoy
Recibe el periódico de mañana a las 7:00 am
El diario para hojear, las claves del día y el podcast ☕ — todo en un correo, todos los días. Gratis, y te das de baja con un clic.
Sin embargo, la experiencia real no siempre coincide con las expectativas. Algunos migrantes han señalado preocupaciones relacionadas con las restricciones al acceso a la información y las limitaciones a las libertades civiles, realidades que contrastan con la imagen proyectada desde el exterior.
La guerra en Ucrania, que ha marcado la percepción internacional de Rusia desde 2022, no parece ser un factor determinante para la mayoría de estos migrantes. Algunos apoyan abiertamente la postura rusa, mientras que otros insisten en que su traslado responde exclusivamente a motivos culturales y no a consideraciones geopolíticas.
El visado de valores compartidos forma parte de una estrategia más amplia del Kremlin para posicionar a Rusia como contrapeso moral frente a Occidente, una narrativa que desde 2022 ha cobrado mayor visibilidad en la política exterior rusa.
¿Qué te pareció?
Etiquetas
Fuente: BBC Mundo


