Felipe Carrillo Puerto.- La apicultura es una actividad actualmente en peligro, debido a la existencia de pesticidas y que urge que sean regulados, tal como ya ocurrió en Francia, opinaron hombres dedicados a la cosecha de miel.

Octavio May Cahuich, apicultor y autoridad comunitaria en San Antonio, indicó que tiene 100 colmenas de abejas, las que corren el mismo riesgo que las de La Candelaria, en el vecino municipio de José María Morelos, donde cientos de colmenas se perdieron, al fumigar un vecino sus cultivos.

Cabe destacar que en días pasados Francia prohibió los neonicotinoides, químicos usados como pesticidas que se demostró generan el colapso de las colmenas de abejas. La Unión Europea ya prohíbe tres de estos químicos, pero el país galo es el primero en eliminarlos a todos.

En México no existe tal prohibición

“La miel es la fortaleza de los campesinos y sin ella no hay otra actividad que les permita contar con recursos económicos para paliar tiempos de crisis, comprar mercancías y vestir a la familia”, reconoció Teodoro Chan Cob, campesino de la comunidad de Yaxchechal.

Por su parte, el representante de la cooperativa la Flor de Tajonal José Eduardo Poot Pat, señaló que estas sustancias se usan con mayor frecuencia, a medida que surgen más cultivos, situación que debiera preocupar a todos, no sólo a los agricultores, por la importancia de las abejas en la polinización de la flora.

“Cada vez se expande la frontera agrícola, lo cual impacta directamente a la apicultura”, señaló.

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