En riesgo más de 2 mil jaguares por construcción de Tren Maya

Jaguares en peligro por Tren Maya
Jaguares en peligro por Tren Maya

El paso del Tren Maya en la península de Yucatán podría implicar un grave peligro para la población del jaguar, especie en peligro de extinción, debido a que el ferrocarril atravesará su hábitat y los corredores biológicos serán indispensables para la preservación de esta especie.

Alianza Nacional para la Conservación del Jaguar alertó a FONATUR que dos mil jaguares que habitan en la Península de Yucatán se encuentran en riesgo si el Tren Maya no cumple al pie de la letra con la legislación ambiental.

Península de Yucatán resguarda la mitad de la población de jaguares en todo el país

De acuerdo con el Censo Nacional del Jaguar 2018, en México habitan 4800 jaguares, de los cuales la mitad se ubica en la península, principalmente en la Reserva de la Biosfera de Calakmul y la Reserva de Sian Ka’an.

De los dos mil jaguares, mil habitan en la reserva de la biósfera de Calakmul y se encuentran en riesgo por la construcción del Tren Maya. Es por ello que la planeación del proyecto no debe “bajo ninguna circunstancia impactar las zonas núcleo y de amortiguamiento de las áreas naturales protegidas” de la península de Yucatán.

Así lo expresó Gerardo Ceballos, presidente de la Alianza Nacional para la Conservación del Jaguar expresó en una reunión que sostuvo a finales de octubre con el titular del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (FONATUR), Rogelio Jiménez Pons.

“No había un pronunciamiento sobre el cumplimiento de la ley ambiental y por eso nos importaba hablar con ellos. El trazo debe respetar los límites de las áreas naturales protegidas federales, estatales y municipales. Esto es especialmente relevante con el Parque Nacional Tulum (Quintana Roo), las Reservas de la Biosfera Yum Balam y Sian Ka’an (Quintana Roo) y Calakmul (Campeche), y las áreas naturales protegidas estatales de Balam-Ku y Balam-Kin (Campeche), entre otras. Bajo ninguna circunstancia deberán impactarse las zonas núcleo y de amortiguamiento de las áreas naturales protegidas”, explica Ceballos.

Según El Universal, la construcción del Tren Maya implicaría edificar una barrera física dentro del hábitat del jaguar que perjudicaría su desplazamiento por la selva y bajaría su índice de reproducción.

Por su parte Francisco Remolina, ex director del Área de Protección de Flora y Fauna Yum Balam y miembro del Grupo de Expertos para la Conservación de los Felinos Silvestres de México, indicó que los felinos necesitan habitar en un rango hogareño para realizar sus actividades de alimentación, reproducirse y cuidar de sus crías, el cual es de 30 a 50 kilómetros.

“Si levantamos un ‘muro’ que restrinja al jaguar pasar de un lado hacia el otro, vamos a provocar que este animal no pueda encontrarse y reproducirse con individuos que genénticamente son un poco más alejados a ellos. Provocaría, en un futuro, consanguinidad. Poco a poco lo podríamos orillar a que tenga menos posibilidades de sobrevivencia”, comentó.

Además expertos destacan que la división artificial que dejaría el Tren Maya, “interrumpiría los (12) corredores biológicos que conectan con los ecosistemas de América central con la península de Yucatán”.

Cabe destacar que estos corredores están catalogados como Área Natural Protegida y 37% de ellos están en la región de la península.

También se enfatizó que la división afectaría la forma de alimentación, pues al vivir en un ambiente muy dinámico, no siempre existe la misma cantidad de comida, agua o cobertura de vegetación; por lo que “el animal tiene que moverse en busca de sustento”.

Construcción de puentes

Aunque es una alternativa costosa y que implica mayores retos, la construcción de pasos elevados podría mitigar el impacto ambiental, debido a que su edificación permitiría conectar los corredores biológicos.

La Aliianza Nacional para la Conservación de Jaguar (ANCJ), estaría dispuesta a colaborar con Fondo Nacional de Fomento Turismo (Fonatur), encargada del proyecto del Tren Maya, en la mitigación de impacto ambiental.

“Proyectamos unos 12 o 15 pasos de fauna a lo largo de la vía. El diseño tiene que ser lo suficientemente correcto para que los animales no tengan miedo al cruce”. explicó Gerardo Ceballos presidente de la ANCJ.

Sin embargo, para Remolina, “no sólo se trata de crear suficientes pasos, sino que sean de las dimensiones apropiadas”. “Los pasos de fauna elevados tendrán que ser muy anchos para atravesar estas infraestructuras, tendrían que medir hasta 40 metros”, agrega.

Gerardo Cevallos, adelantó a El Universal, que en proximos meses se construirá un paso de fauna elevado en la península de Yucatán, el cual servirá como modelo para el proyecto del Tren Maya, además destacó del analísis realizado en pasos de fauna de Estados Unidos y Canadá que son útiles para osos, para evaluar sus características y saber que materiales funcionan.

La ANCJ, destacó que el pasado diciembre, enviaron una carta a Fonatur para explicar nueve puntos que deberán considerarse para el diseño del proyecto, entre ellos apego a la legislación ambiental y los estudios de impacto.

“La manifestación de impacto tarda, al menos, un año. El estudio no puede hacerse sólo por una temporada, debe evaluar un ciclo de actividad de la fauna. Los animales se desplazan de acuerdo a sus necesidades de cazar presas o por motivo de ambiente”, explicó José Cuauhtémoc Chávez, doctor en Ecología por la UNAM.

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Por su parte, Rogelio Jiménez Pons, titular de Fonatur, anunció la creación de un Consejo Técnico Asesor que trabajará para identificar las medidas de mitigación ambiental que necesitará el proyecto; en el que participará la Alianza Nacional. Se prevé que el Consejo quede integrado a finales de este mes.

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