Mafia de grúas Cardona busca curul en el Congreso

Cancún.- “Cuando hay antecedentes de corrupción, no debe de permitirse que participen, porque Morena es un referente moral y tiene que cuidar mucho su imagen”, fueron las palabras proferidas por Andrés Manuel López Obrador cuando todavía contendía por la presidencia, sabedor que la popularidad de su partido atraería no sólo a cuadros comprometidos con su causa, sino que también a vividores de la política, acostumbrados a lucrar del erario. Difícilmente ser hallaría a alguien más apto para esta advertencia que a la ex regidora Lourdes Cardona Muza.

Mafia de grúas Cardona busca curul en el Congreso

No es exageración ni figura retórica decir que “Lulú” Cardona ha tenido al escándalo, a la corrupción, tráfico de influencias, e incluso a las actividades ilícitas como constantes en su trayectoria. Es un “modus vivendi” deshonroso que viene de familia y en el que están inmersos varios integrantes de la misma, empezando por su hermano, José Cardona, quien en reciente fecha protagonizó una fuga motorizada en un coche robado perseguido de varias patrullas, desde Playa del Carmen hasta Cancún.

La entrada de Lourdes a la política, se la debe, al igual que su fortuna, a su madre, Latifa Muza Simón, regidora perredista sin lucimientos, pero que de pronto se vio encumbrada por la decisión del presidente municipal de Benito Juárez (Cancún), Gregorio Sánchez Martínez, de lanzarse como candidato a la gubernatura. Ante su ausencia, ella fue nombrada como presidenta interina.

Lo que siguió fue uno de los periodos más oscuros en la historia política de esta ciudad, pues solo le bastaron dos meses a Latifa Muza para hundir a la ciudad en un quebranto financiero del que todavía hoy no se recupera. Apenas 14 días después de abandonar su cargo, se liberaron en una cuenta de Banorte un préstamo de 229 millones de pesos que “Greg” había solicitado para obra productiva. Muza Simón rápidamente hizo que se transfirieran estos recursos a una cuenta corriente, donde se le perdió el rastro. Ninguna de las obras fue terminada y todavía se pagan las mensualidades de esta deuda.

La familia Cardona Muza, que había abandonado su casa en la avenida Kabah, luego que la CFE descubriera que estaban conectados con un “diablito” desde hace años y que los multara con 400 mil pesos, de pronto, con total desfachatez, comenzaron a gastar “a lo grande”. No sólo liquidaron esta deuda, sino que también pagaron la hipoteca de esta propiedad al contado: 1.8 millones de pesos desembolsados al contado.

También inexplicablemente, la familia agrandó el parque vehicular de su empresa de grúas con 25 de estos vehículos, la mayoría de la marca Ford, además de dos camiones de arrastre de gran tamaño.

Toda la familia también estrenó coches de lujo, pero Lourdes Cardona fue más allá y adquirió más de una decena de carros, para apuntalar su escuela de manejo.

La madre de la anterior trató de prolongarse ilegalmente en el poder, incluso por la violencia, pero finalmente tuvo que cederlo al suplente de “Greg”, eso sí, no sin antes “amarrar” a su hija como regidora en el siguiente trienio, el de Julián Ricalde Magaña, donde “Lulú” fue una presencia gris, donde sólo se le recuerda por sus tibios intentos de defender a su madre, cuando se inició la investigación por el millonario desvío de recursos incurridos.

A Morena, por asalto

Asediados por esta investigación, emprendida por un grupo de ciudadanos hartos de la inacción del régimen borgista, y sabedores de que las puertas en el Sol Azteca estaban cerradas, Latifa Muza injertó a su hija en el naciente proyecto de Morena, dañina decisión que el morenismo quintanarroense todavía paga hoy.

Lo anterior, porque los Cardona, para imponer a Lourdes como candidata a diputada federal en 2015, infiltraron la asamblea de Morena en Cancún con militantes del Partido Verde y pagaron por el acarreo de personas, en autobuses, taxis y los múltiples vehículos de su propiedad, todo lo que quedó documentado y que derivó en que se “reventara” la asamblea.

El desorden generado marcaría profundamente al partido, que hasta la fecha carece de dirigencia estatal y municipal, pues se mostró que se carece de condiciones para realizar este proceso sin que como bucaneros se lancen oportunistas al asalto a querer comprar el partido.

La hoy fallecida Laura Celaya presentó todas estas evidencias ante la Comisión Nacional de Elecciones del partido, con la finalidad de que se expulse a Lourdes Cardona, quien increíblemente por tómbola quedó como candidata plurinominal, aunque no alcanzó curul.

Lo cierto es que antes que procediera su expulsión, Lourdes Cardona Muza entregó su renuncia al partido, como una manera de evitarse el bochorno de ser incluido en el listado de “corruptos” purgados por la dirigencia de Morena, y en donde se incluyó al diputado local Juan Ortiz Vallejo, hecho célebre por exclamar que “¡ya salimos de pobres!”.

“Presenté mi renuncia con fecha 19 de marzo y la envié al correo institucional de Andrés Manuel López Obrador, porque en el partido no se ha dado cumplimiento a lo que marca el estatuto, a que los órganos partidarios no se han regido conforme a lo que marca la norma”, justificó Lourdes Cardona, entrevistada para Marcrixnoticias en 2016.

El incumplimiento al que se refiere fue la postulación de Mara Lezama Espinosa como candidata a presidenta municipal de Benito Juárez, postulación a la que se opuso.

Pese a su abandono del partido, Lourdes Cardona y su familia en realidad continúan como una influencia en su interior, con la que intentan ahora resurgir en las candidaturas al congreso del estado, este 2019.

Sin embargo, como lo indicó Andrés Manuel López Obrador, dar cabida a personas con historial corrupto sería un craso error y que solo mancharía al partido. Lourdes Cardona y su familia no sólo se han envuelto en escándalos en su vida política, sino que los persiguen denuncias penales y acusaciones de fraude, robo y hasta delincuencia organizada, a través de sus empresas de grúas, Cardona y Peca, con la que han estafado a cientos, tal vez miles de ciudadanos a lo largo de los años.

Reyes de la estafa

A través de Grúas Cardona en Cancún y Peca Vial en Playa del Carmen, la familia Cardona ha lucrado indebidamente, cobrando tarifas excesivas por el arrastre de vehículos, en colusión con agentes policiacos.

Como este medio ha documentado, Cardona y Peca Vial han tenido un “entendimiento” con las autoridades policiacas a través de varios trienios, en donde ellos invariablemente eran contactados cuando necesitaban remolcar un vehículo al corralón, cobrando una tarifa varias veces superior a la debida, y recibiendo el agente policiaco una gratificación por ello.

La situación es peor cuando se trata de un vehículo asegurado, porque entonces aumentan su costo en más de un 50%, además de añadirle absurdos cobros como de “maniobras” sin que apliquen al caso.

Operadores de Uber conocen bien a esta empresa, porque esta “hizo su agosto” en los operativos de Sintra, también teñidos en corrupción, en donde cobraban la tarifa máxima, que agravaba la ya desmedida multa aplicada en contra de estos vehículos.

Los abusos fueron tantos que, en 2016, ambos gobiernos municipales decidieron excluirlos del padrón de grúas a los que usar en caso de emergencia. Sin embargo, Lourdes Cardona usó sus influencias en Morena para que los regresaran en las actuales administraciones, emanadas de este partido.

Todo lo anterior es solo la “parte visible del iceberg”, porque mucho más grave y extenso es el robo de autopartes que ha proliferado en los corralones de estas empresa, una verdadera “industria” imposible de explicar sin la participación activa de sus propietarios.

Muestra de ello ha sido la detención de varios integrantes de la familia, incluido un primo y el hermano de Lourdes Cardona, en vehículos robados, que toman del corralón como si fueran suyos.

En enero de 2014, fue detenido Francisco Miguel Escalante Muza, en una motocicleta Yamaha 2011 tipo YZFR-15, de 150 centímetros cúbicos, color negra con detalles en gris y placas B90WF, de Quintana Roo.

Esta motocicleta se encontraba bajo resguardo de Grúas Riviera Maya desde el 2 de septiembre de 2011, con reporte de robo.

En el caso de José Cardona, en octubre de 2018 fue detectado en un vehículo robado en Playa del Carmen, pero emprendió la huida hasta Cancún, casi una hora con patrullas dándole alcance, hasta que detuvieron su huida a balazos, dándole en la mano. El empresario logró su cometido, ser detenido en Benito Juárez, donde su “influyentismo” es mayor. A las pocas horas, ya estaba libre.

Ni siquiera es su primer enfrentamiento con la autoridad. Cerca de una década antes, agarró a golpes a unos inspectores de la SCT que acudieron a su empresa y que constataron que operaban sin permisos. Al igual que con el “diablito” conectado en su casa, la familia se ríe de los reglamentos.

Cabe en este punto recordar el incendio que surgió en su corralón en Playa del Carmen en 2013, en donde personal de Protección Civil descubrió que no se cumplía con ninguna medida de seguridad, pues ni siquiera tenían extintores.

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La familia Cardona acumula varias denuncias penales en su contra, por robos o extravíos en sus corralones, hasta de vehículos completos, por tarifas excesivas, hasta por la “ordeña” que le practican a la gasolina de los coches que caen en sus garras.

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