Un niño de cinco años resultó con una fractura en el hombro luego de ser agredido por uno de sus compañeros dentro del salón de clases de un kínder ubicado en el municipio de Tehuacán, Puebla. El caso ha generado preocupación entre familiares y padres de familia, pues nadie se quiere hacer responsable.
Según relató Mari Carmen Correo Dorantes, madre del menor lesionado, personal de la escuela Enriqueta Camarillo se comunicó con ella para informarle sobre el incidente que había tenido su hijo en el plantel, donde habría sido atacado gravemente por uno de sus compañeros.
Tras ser trasladado a un hospital, los médicos confirmaron que el menor sufrió una fractura en el hombro. Debido a la gravedad de la lesión, el niño deberá someterse a una cirugía en la que será necesario colocarle clavos para estabilizar el hueso y permitir su recuperación.
Según explicó la madre, las autoridades escolares le informaron que el menor que lo agredió tiene una condición especial que requiere tratamiento médico para mantener estable su estado emocional y evitar conductas agresivas.
De acuerdo con la versión proporcionada por la familia afectada, al dialogar con los padres del niño agresor estos reconocieron que su hijo llevaba aproximadamente dos semanas sin tomar el medicamento que le fue prescrito.
En un primer momento, los padres del menor señalado se comprometieron a cubrir los gastos de los estudios médicos del niño lesionado. No obstante, cuando supieron que sería necesaria una cirugía costosa, presuntamente decidieron retirarse del acuerdo y no hacerse responsables de los gastos.
Ante esta situación, Mari Carmen buscó el apoyo de la dirección del plantel para que interviniera y ayudara a resolver el conflicto entre ambas familias. Sin embargo, aseguró que la respuesta que recibió por parte del personal escolar fue negativa.
La madre señaló que en la escuela le indicaron que no podían intervenir en el problema y le recordaron que su hijo no contaba con seguro escolar, lo que, según indicó, fue utilizado como argumento para no involucrarse en la situación.
Debido a la falta de respaldo, la mujer acudió ante la Fiscalía General del Estado de Puebla para intentar presentar una denuncia formal, ya que los médicos del hospital le indicaron que era necesario iniciar un proceso legal para poder proceder con algunos trámites.
No obstante, afirmó que en la dependencia le informaron que su denuncia no podía ser admitida, sin ofrecer mayores detalles sobre las razones de esta decisión.
Actualmente, el menor permanece hospitalizado a la espera de la intervención quirúrgica. Mientras tanto, su madre ha solicitado asesoría legal y apoyo para poder cubrir el tratamiento médico y buscar que la familia del niño agresor asuma los gastos derivados del incidente.
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La mujer también señaló que su principal intención es que se reconozca la responsabilidad en el caso, pues considera que los padres del otro menor sabían que su hijo no se encontraba en condiciones de asistir a clases sin su tratamiento médico.
Con información de Telediario.

