La diseñadora australiana Katie Perry, conocida actualmente como Katie Taylor tras su matrimonio, obtuvo una victoria legal frente a la cantante de Estados Unidos Katy Perry en una disputa por el uso del nombre en marcas de ropa.
El Tribunal Superior de Australia resolvió que la empresaria tiene derecho a comercializar prendas bajo su propio nombre, poniendo fin a un litigio que se extendió durante casi dos décadas.
La decisión judicial revierte fallos previos y permite a la diseñadora continuar con su negocio de moda dentro del país, pese a la disputa que mantenía con Katy Perry.
El máximo tribunal determinó que el uso del nombre Katie Perry por parte de la diseñadora no infringe las leyes de marcas registradas en Australia. De acuerdo con el dictamen, tampoco existe una probabilidad significativa de confusión entre los consumidores ni riesgo de engaño en el mercado australiano, incluso considerando la presencia internacional de Katy Perry.
La resolución marca el capítulo final de uno de los casos de marcas comerciales más mediáticos del país, que pasó por diversas instancias judiciales antes de llegar al tribunal superior.
En una decisión previa se había sugerido cancelar la marca registrada de la empresaria, pero el nuevo fallo revocó esa posibilidad y reafirmó su derecho a utilizar su propio nombre para su línea de moda.
El conflicto legal se remonta a 2009, cuando la diseñadora recibió una carta de abogados que representaban a la cantante Katy Perry. En el documento se le solicitaba suspender la venta de prendas y detener cualquier actividad relacionada con su marca.
La empresaria recordó que la notificación llegó poco después de haber abierto su primer showroom en Sídney, apenas dos años después de lanzar su línea de ropa, enfocada en prendas básicas de colores y diseños cómodos dirigidos al mercado local.
Según relató, la carta incluía una orden de “cese y desista”, que exigía detener la venta de sus productos, así como cualquier sitio web o material publicitario vinculado a la marca.
El caso avanzó con intercambios legales entre ambas partes y con intentos de alcanzar un acuerdo, aunque finalmente no se logró establecer condiciones comunes. Posteriormente, la diseñadora obtuvo el registro de marca para prendas de vestir en Australia.
De acuerdo con documentos judiciales, tras ese registro la Katy Perry modificó su solicitud de marca para limitarla al ámbito de la música y el entretenimiento. Durante varios años el conflicto permaneció sin mayores avances en los tribunales.
La disputa volvió a intensificarse cuando la artista, ya consolidada a nivel internacional, comenzó a vender mercancía oficial, incluida ropa, durante sus giras en distintos países.
En 2019, Katie Perry presentó una demanda al considerar que la venta de mercancía durante las presentaciones en Australia violaba la marca registrada que ella poseía para prendas de vestir.
Inicialmente obtuvo un fallo favorable en la Corte Federal australiana, aunque la decisión fue revertida posteriormente en una instancia de apelación, donde se consideró que la reputación de la cantante era más fuerte en el país al momento del registro.
Incluso se llegó a plantear que la marca registrada de la diseñadora debía ser cancelada. Sin embargo, el Tribunal Superior de Australia revisó el caso y concluyó que esa cancelación no estaba justificada.
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Tras conocer el resultado, la empresaria describió la resolución como un momento significativo después de años de litigio. “Honestamente, se siente como un sueño”, declaró tras el fallo.
Katie Perry explicó que decidió continuar el proceso para defender el principio de que las marcas registradas también deben proteger a los pequeños negocios. Añadió que ahora planea retomar con normalidad las actividades de su marca de ropa y continuar vendiendo sus prendas en mercados locales, con la intención de enfocarse en el futuro y el crecimiento de su empresa.
Fuente: Excélsior

