El boxeador dio su postura de tener un combate en el coloso de Santa Úrsula

Canelo Álvarez aceptaría invitación de Emilio Azcárraga para pelear en el Estadio Azteca

El boxeador dio su postura de tener un combate en el coloso de Santa Úrsula

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Joiner Martínez·
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Recientemente, Emilio Azcárraga Jean dio a conocer el deseo de que se celebre nuevamente un combate de boxeo en el Estadio Azteca, de la Ciudad de México como lo hizo Julio César Chávez en 1993.

Sin embargo, el dueño de Televisa dejó claro que no quería a cualquier boxeador, sino que le gustaría celebrar una pelea de Saúl "Canelo" Álvarez.

"Por ejemplo, que le haría un llamado al Canelo. Valdría la pena hacer una de las peleas que tiene Canelo, gran boxeador, gran deportista mexicano (...) ya lo hicimos con Julio César, vale la pena hacerlo, o sea, por todo esto que sucedió, pues eso es lo que creo que no hay que dejarlo ahí", declaró el empresario en entrevista con Box Televisa.

En entrevista con el mismo medio, el boxeador dio su postura respecto a la posibilidad de replicar lo hecho por "El César del boxeo" hace 33 años y dejó claro que le encantaría tener una pelea así de espectacular. "La verdad que para mí es un honor siempre pelear en México y ante mi gente, y más en un estadio como lo es el Estadio Azteca que conocemos todos".

"Para mí sería un honor y no lo descarto para nada. Ojalá que algún día se me dé la oportunidad de pelear ahí", declaró Álvarez Barragán, quien el 6 de mayo de 2023 enfrentó a John Ryder en el Estadio Akron de Guadalajara y logró una victoria por decisión unánime para defender sus títulos mundiales de peso supermediano.

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El boxeador tapatío se convirtió en protagonista inesperado de la jornada, primero por su mensaje de ánimo a la afición y después por un gesto que generó atención internacional: los gestos intimidantes que realizó hacia Harry Kane y Jude Bellingham, máximos referentes actuales de los Tres Leones.

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Lo que para muchos representó un acto para “provocarlos” se transformó en un debate mediático que duró semanas. Hoy, finalmente el propio Canelo destapó lo que realmente ocurrió, aclarando que todo fue un gesto espontáneo y sin malas intenciones.

Aquel 5 de julio, Inglaterra se fue al descanso con ventaja de 2-1 y la afición mexicana vivía momentos de gran tensión.

Fue entonces cuando Álvarez apareció en la cancha del Coloso de Santa Úrsula para lanzar un mensaje que encendió las gradas: “Hoy estoy aquí para que sepan lo chingones que somos y se den cuenta de lo que es México”. El discurso levantó la moral de los más de 80 mil aficionados presentes y reforzó la atmósfera de identidad nacional.

Sin embargo, lo que más llamó la atención fue el instante en el que Canelo saludó a Kane y realizó movimientos propios del boxeo frente a los ingleses.

La escena fue interpretada como un intento de intimidación y se convirtió en uno de los virales más comentados del Mundial 2026. Para algunos, fue un gesto de orgullo nacional; para otros, una provocación innecesaria que rompía con la etiqueta deportiva.

La polémica se mantuvo viva durante semanas, hasta que, en entrevista con TUDN, Canelo fue consultado directamente sobre el episodio.

En medio de su respuesta a Emilio Azcárraga sobre la posibilidad de pelear en el Azteca, soltó de manera improvisada: “Kane y yo jugamos contra Estados Unidos en el golf, por eso lo conozco… lo demás fue cotorreo. Me gusta cotorrear a la gente”.

Con esa frase breve, el tapatío cerró el debate. No hubo mal intención. Su propósito era convivir y aportar un toque de humor en un escenario cargado de tensión.

La aclaración mostró a un Canelo dispuesto a desactivar la polémica con naturalidad. El gesto, que había sido interpretado como presión psicológica, quedó reducido a un acto de camaradería y espontaneidad.

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